Antepasados de LUIS ANTONIO ORTIZ DE PINEDO ANGULO



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X Marques De Villafranca Antonio Maria Vicente Alvarez De Toledo Y Pérez De Guzmán y Teresa Francisca Fernández De Cordova Y Spínola




Esposo X Marques De Villafranca Antonio Maria Vicente Alvarez De Toledo Y Pérez De Guzmán

               Nac.: 1 Oct 1716 - Madrid
            Bautizo: 
          Defunción: 4 Dic 1773 - Madrid
          Sepultado: 


              Padre: IX Marques De Villafranca Fadrique Vicente Alvarez De Toledo Y Moncada 7337
              Madre: Juana Pérez De Guzmán El Bueno Y Silva Mendoza 7338


         Matrimonio: 

       Otro cónyuge: Maria Antonia Gonzaga Y Caracciolo - 17 Abr 1754 - Madrid




Esposa Teresa Francisca Fernández De Cordova Y Spínola 6567

               Nac.: 2 May 1715
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 


              Padre: X Duque de Medinaceli Nicolas Maria Luis Fernández De Cordova Y De La Cerda 6566,7422
              Madre: Jeronima M. Fontes-Albo Spínola Y De La Cerda 4453,7423





Hijos
1 F Maria Antonia Toledo Córdoba Y De La Cerda

               Nac.: 1743
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 
            Cónyuge: XII Marques De Mondejar Nicolas Mª Mendoza Ibañez De Segovia Y Ruiz D
               Matr: 1759




Notas generales (Esposo)

X Marques de Villafranca del Bierzo, Grande de España, VII Duque de Fernandina, VII Principe de Montalbán, V Marques de Villanueva de Valdueza, Conde de Peña Ramiro, X Marques de los Velez, Grande d e España, XIII Marques de Molina

Adelantado y Capitán Mayor del reino de Murcia, Alcaide perpetuo de los Reales Alcázares de Lorca, Gentilhombre de Cámara de S.M., Caballero de la I.O. del Toisón de Oro (1753,nº 828), Gran Cruz de l a Real y Distinguida Orden de Carlos III (1771 )

VI Marques de Martorell, XVI Conde de Aderno, XVII Conde de Caltabellota, XVI Conde de Sclafani, VIII Duque de Bivona, X Duque de Montalto y Conde de Golisano

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.77
El 17 de diciembre se le concedió la grandeza de España hereditaria q ue ya ostentaba, unida al título de marqués de Villafranca del Bierzo, pre sidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Fernando, acad émico honorario de la de San Carlos de Valencia, hermano mayor de la San ta Hermandad del Refugio.
Otorgó poder para testar a favor de su segunda esposa, ante el escribano d on Andrés de Ibañez, el 23 de diciembre de 1771, la cual testó en nomb re de su esposo en Madrid, 15 de febrero de 1774, ante el escribano don Mi guel Tomás París.
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.637
Caballero del Toison de Oro, gran cruz de Carlos III, duque de Fernandina y de Montalto y grande de España


Notas generales (Esposa)

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.77
De los X duques de Medinacelli, con sucesion femenina
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.637
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X Marques De Villafranca Antonio Maria Vicente Alvarez De Toledo Y Pérez De Guzmán y Maria Antonia Gonzaga Y Caracciolo




Esposo X Marques De Villafranca Antonio Maria Vicente Alvarez De Toledo Y Pérez De Guzmán

               Nac.: 1 Oct 1716 - Madrid
            Bautizo: 
          Defunción: 4 Dic 1773 - Madrid
          Sepultado: 


              Padre: IX Marques De Villafranca Fadrique Vicente Alvarez De Toledo Y Moncada 7337
              Madre: Juana Pérez De Guzmán El Bueno Y Silva Mendoza 7338


         Matrimonio: 17 Abr 1754 - Madrid

       Otro cónyuge: Teresa Francisca Fernández De Cordova Y Spínola 6567




Esposa Maria Antonia Gonzaga Y Caracciolo

               Nac.: 8 Feb 1735 - Madrid
            Bautizo: 
          Defunción: 27 Feb 1801 - Madrid
          Sepultado: 


              Padre: I Duque De Solferino Francisco D. De Solf Gonzaga Y Pico De La Mira 4463
              Madre: Julia Quiteria Caracciolo Y Ruffo





Hijos
1 M XV Duque de Medina Sidonia Jose Maria Alvarez De Toledo Y Gonzaga 7349

               Nac.: 17 Jul 1756 - Madrid
            Bautizo: 
          Defunción: 9 Jun 1796 - Madrid
          Sepultado: 
            Cónyuge: XIII Duquesa de Alba Maria del Pilar Teresa Cayetana Manuela Margarita Leonor Sebastiana y Barbara, Ana Joaquina Josefa Francisca de Paula Ja Silva Y Toledo 7351
               Matr: 15 Ene 1775 - Madrid 7350. (Casamiento)



2 M XVI Duque de Medina Sidonia Francisco de Borja Alvarez De Toledo Y Gonzaga

               Nac.: 11 Jun 1763 - Madrid
            Bautizo: 
          Defunción: 12 Feb 1821 - Madrid
          Sepultado: 
            Cónyuge: Duquesa de Medina Sidonia y marquesa de Villafranc Maria Tomasa Palafox Y Portocarrero De Luna 1406
               Matr: 29 Ene 1798 - Madrid



3 F Maria Ignacia Alvarez De Toledo Y Gonzaga

               Nac.: 1757
            Bautizo: 
          Defunción: 8 Sep 1795
          Sepultado: 
            Cónyuge: XIII Conde De Altamira Vicente Osorio De Moscoso Y Guzman
               Matr: 1774



4 F Maria de la Encarnacion Alvarez De Toledo Y Gonzaga

               Nac.: 1755
            Bautizo: 
          Defunción: 1821
          Sepultado: 
            Cónyuge: XV Marques de Mondejar Juan de la Cruz Belbis De Moncada Y Pizarro
               Matr: 14 Abr 1774 - Madrid




Notas generales (Esposo)

X Marques de Villafranca del Bierzo, Grande de España, VII Duque de Fernandina, VII Principe de Montalbán, V Marques de Villanueva de Valdueza, Conde de Peña Ramiro, X Marques de los Velez, Grande d e España, XIII Marques de Molina

Adelantado y Capitán Mayor del reino de Murcia, Alcaide perpetuo de los Reales Alcázares de Lorca, Gentilhombre de Cámara de S.M., Caballero de la I.O. del Toisón de Oro (1753,nº 828), Gran Cruz de l a Real y Distinguida Orden de Carlos III (1771 )

VI Marques de Martorell, XVI Conde de Aderno, XVII Conde de Caltabellota, XVI Conde de Sclafani, VIII Duque de Bivona, X Duque de Montalto y Conde de Golisano

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.77
El 17 de diciembre se le concedió la grandeza de España hereditaria q ue ya ostentaba, unida al título de marqués de Villafranca del Bierzo, pre sidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Fernando, acad émico honorario de la de San Carlos de Valencia, hermano mayor de la San ta Hermandad del Refugio.
Otorgó poder para testar a favor de su segunda esposa, ante el escribano d on Andrés de Ibañez, el 23 de diciembre de 1771, la cual testó en nomb re de su esposo en Madrid, 15 de febrero de 1774, ante el escribano don Mi guel Tomás París.
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.637
Caballero del Toison de Oro, gran cruz de Carlos III, duque de Fernandina y de Montalto y grande de España


Notas generales (Esposa)

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.77
Testó en Madrid el 21 de febrero de 1794 ante el escribano don Miguel Tom ás París, cuyo testamento fue abierto y publicado el dia de su fallecimien to.
Bautizada en San Andres
Asiento Fallecimiento San Andrés
Casada en el palacio Real del Buen Retiro
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.637
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I Marques De Frechilla Duarte Braganza Y Portugal y Marquesa de Jarandilla Beatriz Alvarez De Toledo Y Pimentel




Esposo I Marques De Frechilla Duarte Braganza Y Portugal 7409

               Nac.: 1569
            Bautizo: 
          Defunción: 1627
          Sepultado: 


              Padre: VI Duque De Braganza y Duque de Escalona Juan Braganza Y Lemos 7424,7425
              Madre: Catalina Portugal Y Braganza 3998,7426,7427,7428


         Matrimonio: 1596

       Otro cónyuge: I Marquesa De Malagon Guiomar Pardo Tavera Y De La Cerda 7429




Esposa Marquesa de Jarandilla Beatriz Alvarez De Toledo Y Pimentel 7408

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 1599
          Sepultado: 


              Padre: IV Conde De Oropesa Juan Alvarez De Toledo Y Monroy
              Madre: Luisa o Elvira Pimentel Y Enriquez





Hijos
1 M VI Conde De Oropesa Fernando Alvarez De Toledo Y Portugal 6172

               Nac.: 1597
            Bautizo: 
          Defunción: 21 Mar 1621
          Sepultado: 
            Cónyuge: Mencia Pimentel Y Zuñiga 6171



2 M Juan Braganza Y Alvarez de Toledo

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



3 M Francisco Braganza Y Alvarez de Toledo

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 




Notas generales (Esposo)

I Marques de Frechilla y Villarramiel

Comendador de Castilnovo en la Orden de Alcantara

Consejero de Estado y Guerra, Presidente del Consejo de Italia, Caballero de la Orden del Toison de Oro (1675, nº 506)

Gentilhombre de Cámara de S.M.

Grande de España (1594)

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.67
LES DYNASTIES D'EUROPE-Jiri Louda-Michael Maclagan: TABLA 116
Finalizada en 1728
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.304
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 1007


Notas generales (Esposa)

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.67
No llegó a heredar la casa. Con ella se afeminó la casa de Oropesa, pero s us sucesores antepusieron el apellido de Alvarez de Toledo, causa por la q ue continuamos cinco generaciones después hasta su nuevo afeminamien to en la casa de pacheco.
LES DYNASTIES D'EUROPE-Jiri Louda-Michael Maclagan: TABLA 116
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.304
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 1007
VI Condesa de Oropesa, marquesa de Jarandilla, murio en vida de su padre
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III Duque De Alba De Tormes Fernando Alvarez De Toledo Y Pimentel y Camarera mayor de la reina Isabel de Valois Maria Enriquez Y Alvarez De Toledo




Esposo III Duque De Alba De Tormes Fernando Alvarez De Toledo Y Pimentel 7263,7264,7265,7266

                TCC: El Gran Duque
               Nac.: 29 Oct 1507 - Piedrahita(Avila)
            Bautizo: 
          Defunción: 11 Dic 1582 - Tomar-Lisboa
          Sepultado:  - San Esteban de Salamanca


              Padre: III Marques De Coria Garcia Alvarez De Toledo Y Zuñiga 478,1636,6215,6216
              Madre: Beatriz Pimentel Y Pacheco 1636,6213,6214


         Matrimonio: 1529

       Otro cónyuge: N. N.




Esposa Camarera mayor de la reina Isabel de Valois Maria Enriquez Y Alvarez De Toledo 6226,7173,7186,7267

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 7 Nov 1583
          Sepultado:  - Monasterio de San Leonardo en Alba de Tormes


              Padre: III Conde De Albadeliste Diego Enriquez de Guzman y Enriquez 478,479,480,481,482
              Madre: Leonor Toledo Y Zúñiga 478,482,7283,7284





Hijos
1 M V Marques De Coria Garcia Alvarez De Toledo Y Enriquez 6226

               Nac.: 21 Jul 1530
            Bautizo: 
          Defunción: 1538
          Sepultado: 



2 M IV Duque De Alba De Torme Fadrique Alvarez De Toledo Y Enriquez 6226,6227,6228

               Nac.: 21 Nov 1537
            Bautizo: 
          Defunción: 3 Sep 1585
          Sepultado:  - Las Lauras-Valladolid
            Cónyuge: Maria Guiomar Aragon Y Folch De Cardona 7275,7276,7277
               Matr: 31 May 1551
            Cónyuge: I Duquesa De Huescar Maria Josefa Pimentel Y Giron 6225
               Matr: 10 Ene 1563
            Cónyuge: Maria Toledo Y Colonna 4315,7274
               Matr: 13 Feb 1578



3 M Condestable de Navarra Diego Alvarez De Toledo Y Enriquez 482,7168,7169,7170,7171

               Nac.: 6 Nov 1542
            Bautizo: 
          Defunción: 11 Jul 1583 - Alba de Tormes(Av)
          Sepultado:  - Iglesia Mayor DE Lerin
            Cónyuge: V Condesa De Lerin Brianda Beaumont y Nabarra y Cardona 482,7169,7172,7173,7174
               Matr: 19 Feb 1565 - Lerin(Na) 7270
            Cónyuge: N. N.



4 F Beatriz Alvarez De Toledo Y Enriquez 482,6226

               Nac.: 28 Sep 1534
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 
            Cónyuge: V Marques de Astorga Alvaro Perez Osorio y 482
               Matr: Jun 1548



5 M Cardenal Juan Toledo Y Enriquez

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



6 F Leonor Toledo Y Enriquez 7430

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 
            Cónyuge: Rodrigo Portocarrero Y 7431



7 F Catalina Toledo Y Enriquez 7432

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



8 F Ana Toledo y Enriquez

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



9 M Carlos Alvarez De Toledo Y Enriquez 7433

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 1548
          Sepultado: 




Notas generales (Esposo)

IV marques de Coria

CAballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro (1546, nº 194)

Gobernador de los Paises bajos 1566

II Conde de Piedrahita

III Conde de Salvatierra de Tormes

PRotagonista de los principales acontecimientos bélicos de su tiempo: pavía, Túnez, Argel, Mülhberg, Portugal...

VIII Señor de Valdecorneja

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.59
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 800
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 950
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 952
III Duque de Alba, Huesca, VII señor de Valdecorneja, IV Marques de Coria, III conde de Salvatierra, II de Piedrahita, grande de España, caballero del Toison de Oro.
Fue mayordomo del emperador Carlos V y de su consejo, capitan general en diversas empresas y uno de los mayores soldados que ha tenido la nacion española
La mejor biografia del III Duque de Alba con la que nos encontramos hasta la fecha es la de William S. Maltby, publicada por la Universidad de Californai en 1983, que nos ofrece una completa y ajustada panoramica de las fuentes, numerosisimas, en las que debemos beber para conocer a uno de los mas importantes personajes de nuestra Historia, pero llega a una conclusion en parte desalentadora: aun habiendose conservado ingentes cantidades de documentos referentes a sus actuaciones politicas y diplomaticas y a sus campañas militares, carecemos de la documentacion necesaria para conocer al personaje en sus facetas intimas, sus sentimientos personales, aunque se ha avanzado mucho en ese camino con las investigaciones realizadas a raiz de la publicacion del epistolario de don Fernando de Toledo, util labor que realizo su lejano sucesor, el XVII duque de Alba.
Nos encontramos, desde luego, ante un personaje de una gran talla, del que trataremos de dar cuenta a nuestros lectores en este capitulo. Es conocido el hechod e que Felipe II encargo a El Greco una pintura representando el martirio de San Mauricio, pero, cuando el cuadro estuvo acabado, hacia 1582, el monarca decidio mantenerlo fuera de la contemplacion del publico, en sus apartamentos privados, y exponer al culto en la Basilica escurialense otro mas clasico, obra de Cincinnato. El investigador britanico John Bury descifro gran parte del enigma que rodeaba a esta extraña reaccion de la Catolica Majestad de Felipe II: El Greco habia representado sin rebozo en la obra a todo un elenco de personajes de primera fila del entorno de Felipe II, como don Juan de Austria, los Duques de Parma y Saboya y el rey don Sebastian de Portugal. Junto a todos ellos, perfectamente reconocible, aparece Fernando de Toledo, III duque de Alba. Aunque sea levemente, para empezar, reparemos en que el duque de Alba es el unico retratado del que no se puede decir en puridad, que sea de sangre regia, aunque por sus venas corriese sangre de reyes (precisamente esta circunstancia nos indica que, no solo por su dignidad de Grande de España, sino, sobre todo, por su valia personal, se le parangonaba con los miembros y allegados de la augusta dinastia reinante). El Greco no habia representado unicamente las facciones de los personajes, sino que les atribuia sendos papeles en la escena, lo que los convertia en buenos y malos -siempre al discutible juicio del pintor- segun su comportamiento no para con los martires de la legion tebana, compañeros de San Mauricio, con quienes, evidentemente, no tuvieron trato alguno, sino como unn reflejo de sus actitudes politicas. Don Fernando hacia en la pintura, indiscutiblemente, de malo. No nos importa ahora por que el artista adoptaba esta actitud tan critica frente al linajudo general, sino resaltar el mero hecho de que el Duque de Alba figurase como tan destacado protagonista de la Corte de Felipe II
UNo de los mas importantes personajes de la Historia de España, tanto en el terreno militar como en el politico, . Nacio en Piedrahita que es un pueblo monumental, cuya plaza delimitan la iglesia y el palacio de los Alba.(En este palacio, convertido en colegio publico, se alojo el poeta Jose Maria Gabriel y Galan cuando estuvo destinado como maestro nacional en el pueblo, entre 1892 y 1898. Desde su morada, el poeta divisaba un torreon en ruinas sobre el que las cigüeñas habian instalado su nido, y compuso su conocido poema "Dos nidos", que dice en su primera estrofa: "Enfrente de mi casa yace en ruinas/ un viejo torreon de cuatro esquinas/ y en ese viejo torreon derruido/ tiene asentado una cigüeña el nido/ ! Y parece mentira, pero enseña/ muchas cosas un nido de cigüeña¡")
Su madre, Beatriz Pimentel, aporto a los Alba la noble sangre de los Benavente, y se convirtio en el heredero directo de Fadrique de Toledo, II duque de Alba, por haber muerto su padre prematuramente en 1510. El pequeño paso su infancia con su abuelo paterno, a caballo entre las tres residencias principales de la familia, Alba de Tormes, Piedrahita y Coria, compartiendo juegos y estudios con sus hermanos Catalina, Maria y Bernardino. Con tan solo seis años acompaño al abuelo a Navarra, con el ejercito que tomo este reino, entre 1513 y 1514, culminando con estas operaciones la reunificacion de España, salvo la reincorporacion de Portugal, tarea que el niño Fernando habria de culminar al final de sus dias, como en su momento veremos. Reparemos aqui en la presencia y el protagonismo de los Toledo en el proceso de la Reconquista hasta culminarla.
Fadrique era consciente de lo importante del papel que estba llamado a jugar su nieto, y por ello se preocupo de proporcionarle una esmerada educacion. Encargo a un dominico, Severo Marini, que transmitiese a Juan Luis Vives el ofrecimiento de hacerse cargo de la tutoria del joven heredero, pero Marini nunca realizo esta gestion, por lo que fue el mismo quien recibio el cometido. Es sabido que Vives lo hubiese aceptado,d e haberselo dicho el dominico, pero el caso es que el adolescente Fernando recibio su instruccion de Marini y de Juan Boscan, que hicieron de el un autentico cballero renacentista, que hablaba correctamente latin, que tuvo notables conocimientos de aleman e italiano y que incluso se permitia criticar ciertos giros y locuciones del portugues empleado en la redaccion de las leyes lusas; sin embargo, sus conocimientos de frances no eran excelentes.
Que el duque Fernando, de jovencillo, tuvo las tipicas veleidades de poeta que atacan a cualquier ser medio culto a esas edades lo prueba un texto de Francesilla de Zuñiga en el que podemos leer: "Direis al duque de Alba que su nieto me ha hecho media copla y como el marques de Villafranca lo oyo, dijo a grandes voces a Boscan:"!Cuanto os debemos la Casa de Alba, pues que a nuestro mayorazgo habeis hecho trovador¡"
Desde temprana edad Fernando se puede percatar del lugar excepcional que ocupa su familia en Europa, pues, en 1519, Carlos V celebra en Barcelona el unico capitulo habido en españa en los anales de la Insigne Orden del Toison de Oro, que agrupaba a los mas grandes señores de la cristiandad bajo la jefatura de su soberano, el Duque de Borgoña. Con reminiscencias medievales mezcladas con elementos renacentistas, el Toison reverdecia los ideales caballerescos y pretendia aunar las voluntades de los potentados en empresas sublimadas de mensajes religiosos, pero con los intereses terrenales bien amarrados a la realidad. El abuelo Fadrique se encontraba entre la escogida tropa de caballeros que ingresaron en la orden en ese capitulo barcelones, y Fernando vivio de cerca las brillantes jornadas a las que dio lugar.
Un personaje tan principal como estaba llamado a ser el III duque de Alba debia estar lo suficientemente viajado como para adquirir la apertura de espiritu necesaria pra encarar los conflictos multinacionales que se le presentarian a sus reyes, señores de territorios que salpicaban toda Europa, ademas de las posesiones de ultramar. En 1520, con trece años y frescos aun los recuerdos del capitulo de la Orden del Toison celebrado en la Ciudad Condal, Fernando acompaña al abuelo al largo viaje motivdo por la coronacion de Carlos V en Aquisgran, ceremonia que le impresiona vivamente, a esa edad en la que se tiene suficiente discernimiento par darse cuenta de las cosas de importancia, debidamente explicadas, y hasta magnificadas, por sus mayores, que le hacen ver que en el futuro puesde ser protagonista de hechos capitales ne la Historai de Europa. En la coronacion del Emperador es cuando se data el nacimiento oficial de la dignidad de los Grandes de España, que en esas fechas se cifran en veinte casas, entre las que no falta la de los Toledo y algunas otras que se incorporaran en breve a su linaje, como la Grandeza reconocida en aquella ocasion a los condes de Lerin, condestables del reinod e Navarra.
En el transcurso de aquel viaje se produjeron varios encuentros de Carlos V con Enrique VIII de Inglaterra y con Francisco I de Francia, momentos todos ellos que impresionan a Fernando, que ya conocia con detalle la obra de Vagetius De re militari. Tambien sabemos que el joven se encontraba en Worms en 1522, cuando se suceden las reuniones de la Dieta en las que Lutero expone al Emperador sus revolucionarias doctrinas y aunque no queda constancia de que estuviese presente en alguna de esas sesiones, sin duda tendria conocimiento, aunque fuese somero, de lo que alli esta ocurriendo.
Ese año se produce el regreso a España. Finalizando el mes de mayo, las naves que transportan a Carlos V y su sequito zarpan de Calais y arriban a Dover, donde son agasajados por elf astuoso Enrique VIII. Visitan Londres y Windsor y suscriben ambos soberanos una alianza contra el monarca frances, el veleidoso Francisco I. El duque de Alba y su nieto visitan Winchester, donde su alma de caballeros, aun con aromas medievales, se conmueve a la vista de lo que los ingleses presentan como la Mesa Redonda del Rey Arturo y sus caballeros. Fernando, adolescente de catorce años, llamado a convertirse en caballero inmediatamente, gozaria con los torneos y las historias del camino de perfeccion del cristiano a traves de la busqueda del Santo Grial y quedaria impregnado para siempre de estas fragancias en las que se mezclan el incienso de la fe y las utopias legendarias. Tras un mes en Inglaterra, el 6-julio, abuelo y nieto zarpan de Southampton, tocando tierra en Santander diez dias despues y encontrando a su regreso una España que, entre tanto, habia sufrido la guerra de las comunidades, ya sofocada en aquel momento, pero de hondas repercusiones en la vida nacional.
Con el espiritu empapado de esencias quijotescas, en 1524, Fernando, que no cuenta mas que dieciseis años, escapo de la tutela de este abuelo que tan altos ejemplos le daba para combatis, mostrando detrminacion y valor, en la toma de Fuenterrabia, de la que fue nombrado gobernador por el condestable Iñigo de Velasco, una vez que sus ocupantes franceses y navarros se hubieran rendido.
El muchacho se estaba convirtiendo en hombre y prueba de ello es que en 1527, con veinte años, se encontro con la hija de cireto molinero de la Aldehuela, en Avila, relaciones lo suficientemente efusivas para que diesen como fruto un hijo al que se impone el nombre paterno, Hernando, y que seria reconocido oficialmente por su progenitor.(Su biografia fue publicada por Angel Salcedo Ruiz en 1903, pero, lamentablemente, mezcal datos de este personaje con otros referentes a su tio abuelo homonimo, que mando el tercio de Lombardia del ejercito de Flandes. Su historia quedo reflejada en la comedia de Lope de Vega Mas mal hay en la Aldegüela de lo que suena, tambien conocida como el Prior de Castilla.) Como veremos mas adelante, este hijo sera fuente de satisfacciones para su padre, al contrario que el heredero legitimo, que le provoco diversos quebraderos de cabeza y disgustos con Felipe II.
Conocedor ya de los secretos basicos de la vida, el joven heredero es utilizado como peon por su abuelo en una maniobra mas de afianzamientod el linaje, comprometiendose en matrimonio con una prima hermana, doña Maria Enriquez, hija del III Conde de Alba de Liste, don Diego Enriquez de Guzman, y de su primera esposa la condesa Leonor, hermana del padre del novio.
En 1526 el II Duque de Alba y su nieto acuden a las bodas, en Sevilla, del Cesar Carlos e Isabel de Portugal, la princesa cuya beldad marchita por la muerte dicen que llevo a la santidad a otro duque, el de Gandia. Al año siguiente Carlos e Isabel, procrearon a Felipe, segundo de su nombre en los elencos reales de Castilla, personaje determinante en la vida de Fernandod e Toledo, y cuyo bautizo, celebrado en valladolid, es el ultimo acto publico al que asiste el duque Fadrique. Los festejos que solemnizaron la ceremonia de cristianar al Principe coincidieron con el saqueo al que las tropas imperiales se entregaron en la Ciudad Eterna, castigo al Pontifice por aliarse con el Rey frances frente a Su Majestad Catolica, lo que no impidio que el II Duque de Alba manifestase publicamente su reprobacion al saco de Roma. Pese a las criticas, araiz de estos actos nadie se atrevio a disputar la supremacia del cesar Carlos en Italia, lo que cristalizo, en 1530, al ceñirse las sienes con la corna de hierro de los reyes longobardos, coronacion en la que el linaje de los Toledo estuvo representado por uno de sus miembros con mas protagonismo en aquellas tierras, don Pedro, marques de Villafranca, hijo del moribundo Fadrique y tio de Fernando.
Cuando el abuelo Fadrique fue llamado por el Altisimo en octubre de 1531, Fernando, con veinticuatro años, se vio a la cabeza de una de las casas mas importantes de España. En esos años, Lucio Marineo Siculo calculaba que los Alba se situarian en la quinta o sexta posicion economica entre las grandes familias de Castilla y que su renta anual ascenderia a 50.000 ducados, equivalente, aproximadamente, a los ingresos anuales de dos millares y medio de jornaleros agricolas. Al poco de acceder a la dignidad ducal, en 1532, Fernando acudio a la llamada del Emperador Carlos V y marcho a Viena, acompañado de su amigo Garcilaso de la Vega,(Garcilaso eludia asi la ira del Emperador por cierta intriga familiar en la que habia intervenido en aquellas fechas), para defenderla del acoso del sultan Soliman, que se encontraba tan seguro de su exito que mando fabricar a unos joyeros venecianos una corona similar a la triple tiara pontificia, pero con cuatro coronas superpuestas.
Garcilaso cumple su pena en una isla del Danubio, desde finales de marzo, y alli compone varias de sus mejores estrofas, pero aunque la poesia sacase fruto ventajoso de la situacion, el poeta continuaba sin libertad, pese a la mediacion de los Toledo, del duque de Alba y del marques de Villafranca, quienes nada positivo para el consiguieron en esos momentos. No fue preciso entrar en combate en Viena, pues la sola vision del formidable ejercito imperial de mas de doscientos mil hombres hizo que los turcos levantaran el asedio al que tenian sometida la capital austriaca.(Como recuerdo de aquellos dias aun tenemos ese bollo en forma de media luna (en frances, croissant) que segun la leyenda los vieneses ponian al pie de sus bastiones para demostrar a los infieles que se encontraban bien abastecidos, dispuestos a soportar un largo asedio.)
Acabada la campaña Alba y Garcilaso se trasladan a Italia, puesto que don pedrod e Toledo habia sido nombrado virrey alli, donde continua el destierro del poeta. En Napoles, la muerte, traidora siempre que se lleva a un joven, arrebato a Fernando a uno de sus seres mas queridos, su hermano pequeño, Bernardino, que, imprudente en los albores de su existencia, contrajo una sifilis que lo llevo al sepulcro el 26-8-1532. Garcilaso escribio una larguisima elegia a su amigo Fernando, intentando mitigar su dolor, "que temo ver deshechas sus entrañas en lagrimas, como al lluvioso viento se derrite la nieve en las montañas"
Poco despues se presento la ocasion sobrada al duque de Alba para demostrar su valia en el combate frente al enemigo. Esta vez el escenario heroico fue Tunez. En los primeros dias del mes de Junio de 1535 embarco en Cagliari con las tropas que mandaba el marques del vasto; el 14 de julio cayo la fortaleza de La Goleta y una semana despues la propia ciudad de Tunez, defendida por el temible Barbarroja. En este episodio se enmarca unod e los momentos mas emotivos en la vida de Fernando, si no el mas, cuando el Cesar Carlos le hace entrega de la armadura de su padre, que se guardaba en el arsenal del Bey de Tunez. Podemos imaginar los sentimientos que invadirian a nuestro personaje en una escena como esa.
Durante el año 1537 Fernando pudo comprobar las dualidades de la existencia humana. Su madre, la discreta doña Beatriz Pimentel, fallecio apenas iniciado el verano, en julio, produciendo la pena natural en un hijo que pierde a la que le dio la vida, pero, en contrapartida, el 21 de noviembre nacio su segundo hijo, Fadrique, el que habria de sucederle en el titulo y de cuya andadura vital nos ocuparemos en su momento.
El reinado de Carlos I fue una lucha sin tregua, agotadora, pues sus enemigos se multiplicaban y se aliaban. En 1540 el Emperador se ve obligado a ordenar una cruenta represion ante la sublevacion de su ciudad natal, Gante, y al acometer esta empresa le acompañan unicamente una veintena de miembroos de la nobleza española, de entre los que no olvida a Alba, tan preeminente en el sequito que se sienta a la mesa del banquete ofrecido por el Rey de Francia al monarca español junto a los principes de sangre real, entre los que se puede contar al duque de Guisa, y dos cardenales de la Santa Iglesia que en el protocolo tienen consideracion de principes de dinastias reinantes. Se sabe que el rey frances, con afan de impresionar, le regalo una sortija con un hermoso diamante, y Brantôme, cuenta que en aquellas jornadas Carlos hizo manifestaciones expresas de la confianza que tenia en Fernando y en sus dotes de militar. Poco despues, la Dieta de Ratisbona hubo de disolverse sin alcanzar ninguna conciliacion en los debates que en su seno se produjeron entre catolicos y protestantes. La experiencia iba demostrando a Fernando que la dureza implacable en la represion era un arma eficaz, mientras que las discusiones de sesudos teologos no aportaban ninguna mejora en los conflictos planteados en los dominios de su señor.
En 1541, tras pasar el verano en Alba de Tormes reponiendose de una dolencia, Fernando se traslada a Cartagena para ponerse al mando de las tropas y naves que se aprestan a nuevas operaciones en la costa africana, nido de piratas y punto de apoyo del hostigamiento otomano. Alba adquirio en esa ocasion una justificada fama de hombre severo y disciplinado, pues procuro fuertes escarmientos a los nobles que acudieron con impedimenta superflua y acompañamiento extravagante de criados, pajes y mujerzuelas. El duquem, que tenia bien presentes las circunstancias de la tragica muerte de su padre, no estaba dispuesto a tolerar frivolidades en una empresa tan seria y arriesgada, sintiendose ajeno a cualquier tipo de deseo de popularidad o simpatia si era al precio de perder seguridad y eficacia. Pese a las prudentes medidas del duque, el Emperador no admitio los consejos de que desistiese de esta jornada, teniendo en cuenta las circunstancias adversas que se preveian dado lo avanzado del otoño. El desastre fue muy notable debido a las inclemencias del tiempo y se produjeron muchas perdidas cerca de doce mil hombres, aunque el Cardenal Tavera le sirviera de consuelo el hecho de que entre las victimas no se encontrase "ninguna persona principal, que todo ha sido gente ordinaria y de criados y gente de mar"
La seguridad del Cesar en su fiel servidor era tal que, en esas dramaticas jornadas, nombro jefe de su cas al duque de Alba, quien no tuvo plazo de ocuparse de cuestiones palatinas, pues en enero de 1542 tuvo que acuudir a Navarra, el reino incorporado años atras a la soberania regia por su abuelo don Fadrique, para apoyar desde alli la nueva campaña contra Francia. Su labor politica para conseguir que las instituciones navarras apoyasen los proyectos del Emperador fue muy notble y alcanzo exitos relevantes, comenzando con la jura del Principe Felipe como heredero del reino por las Cortes navarras, celebrada en junio en Pamplona. Resuelto este asunto, Fernando paso a ocuparse inmediatamente de la defensa de Perpiñan, gravemente amenazada por el frances, y tomo toda clase de precauciones y medidas oportunas con grandisimo exito, al que no era ajena en absoluto la confianza que supo infundir a sus hombres con su presencia, beneficioso efecto que no se producia entre sus iguales, que se sentian despreciados por Fernando, y con razon, pues el se consideraba muy superior en casi todos los ordenes a personajes como el principe de Eboli o su seguidro, mientras estuvo en el mundo cortesano, Francisco de Borja, duque de Gandia, que, aunque despues subiera a los altares, nunca gozo de la simpatia del duque de Alba.
Al año siguiente Fernando es nombrado, junto al Cardenal tavera y a Franciscod e los Cobos, miembro del consejo asesor del Principe Felipe, regente en ausencia de su padre el Emperador. En aquella ocasion el Cesar dijo a su hijo acerca del duque que no creia de el que fuera de otro bando que el que le conviniera, subrayando su ambicion, "aunque entro santiguandose y muy humilde", mas termina aconsejando a don Felipe: "Servios de el y honradle y favorcedle, pues es el mejor que ahora tenemos en estos reinos".
El 12-11-1543 tuvo lugar en Salamanca la boda del Principe don felipe con Maria de Portugal, que bendijo el cardenal Tavera. Unas jornadas antes, el novio sintio la logica curiosidad de saber como era la que en breve seria su mujer, y se dirigio a la Abadia, pueblod e los señorios de los Alba, situado en la ruta de Caceres a Salamanca. En esta localidad se encontraba el palacio y coto de Sotofermoso, en el que habia caza abundante (se habla de miles de corzos), paz y sosiego, que propiciaba el que los Alba mantuviesen en el una academia literaria que hizo epoca, pues conto con la presencia de Boscan, Garcilaso, Francesillod e Zuñiga, Marineo Siculo y otros creadores literarios. Apostado en este idilico entorno, el Principe Felipe pudo satisfacer su capricho y observar el paso de la comitiva de la Princesa. El hecho es ilustrativo de como mantenia el linaje la mas estrecha familiaridad con la dinastia, aunque Felipe II nunca tuvo excesiva simpatia hacia su leal servidor. Una anecdota ocurrida ese mismo año es reveladora: Don Felipe pregunto acerca de la guerra de Francia y el duque respondio que el Emperador y el iban a ocuparse de ese asunto, a lo que el futuro Rey, con cierta flema, repuso que, a excepcion del Emperador, no habia nadie por encima de su persona, y que todo el que no comprendiese esto y se jactase de ello en su presencia, o no le conocia bien, o trataba de importunarle. Dicho lo cual, dio la espalda a los presentes y se retiro.
El distanciamiento que se produjo entre Alba y Felipe en ese momento fue solo coyuntural, pues en 1545 se le volvio a pedir consejo y en enero del año siguiente se le impuso el collar del Toison en el capitulo que celebro la orden en Utrecht, honor que se repetia en la familia, pues ya el abuelo Fadrique habia ostentado el vellocino sobre su pecho. Despues de ser condecorado junto a otros poderosos magnates como su primo politico el Gran Duque de Toscana, el Duque de Saboya y el conde de Egmont, del que terminaria siendo enemigo mortal, Fernando acompaño a su señor a Ratisbona, donde en vano la Dieta buscaba una solucion politica al problema del luteranismo. Marginalmente diremos que parece que en esta estancia del Cesar en Ratisbona fue concebido un personaje que tendria un papel muy importante años despues: Don Juan de Austria, el hijo natural nacido de las relaciones de Carlos V con Barbara Blomberg.
En 1547, El Emperador tuvo que enfrentarse a las fuerzas protestantes de la Liga de Esmalcalda, y Alba estab al mando de los tercios españoles que intervinieron en la batalla de Mühlberg, a orillas del rio Elba, con victoria de las armas imperiales. El grito iniciald e la batalla lo profirio el propio Emperador: "!Santiago¡", para los españoles; "!San Jorge¡", para alemanes y hungaros. Aunque los cronistas españoles le han atribuido el exito a titulo personal, lo cierto es que el duque fue uno mas de los comandantes que se distinguieron en aquella ocasion en la que la arcabuceria de los tercios españoles jugo un papel muy destacado. La leyenda llego a decir que, como Josue, habia hecho detenerse al sol para que las tropas a sumando tuviesen tiempo suficiente para culminar su victoria. Cuando el rey Frances Enrique II le pregunto si esto era cierto, Fernando le contesto que estaba muy ocupado con los problemas que en la tierra le presentaba la batalla para ocuparse, ademas de la evolucion de los cuerpos celestes.
El Emperador comisiono en 1548 al duque para ir a España abuscar al heredero y llevarlo junto a su padre, destacando que, entre otras medidas adoptadas por Carlos V y transmitidas al Principe a traves de Fernando, estaba la de la introduccion en la Corte de la etiqueta borgoñona. Aunque Alba no era muy partidario de esta nueva puesta en escena de la majestad terrenal, se vio involucrado en ella como nuevo mayordomo mayor del Principe, cargo equivalente al de jefe de la casa que empezo a ejercer el jeuves 15 de agosto. En octubre emprendio camino para acompañar a Felipe areunirse con el Emperador y a poco de inicar el viaje, se le comunico la muerte de don Garcia, su hijo primogenito y heredero de su casa. Con gran entereza, pese al dolor, decidio seguir en su puesto y cumplir las ordenes recibidas, iniciando la travesia en la bahia de Rosas el 2 de noviembre; tras recibir el Año Nuevo en Milan, llegaron a los Paises Bajos, visitando Amberez y Rotterdam, en donde acudieron a visitar al celebre Erasmo. Pasaron luego a Alemania y en 1550 encontramos a Fernando, acompañando al Principe, en la Dieta de Augsburgo, donde se fraguo la amistad del duque con el que, andando el tiempo, seria purpurado bajo la denominacion de Granvela, entonces conocido como Antonio Perrenot. Mediando 1551 emprendieron el regreso a España, donde el duque pudo cumplimentar a su nueva nuera, pues su hijo Fadrique, heredero por haber premuerto su hermano mayor, habia contraido matrimonio con doña Guiomar de Aragon.
En los meses siguientes se encuadra la creacion de lo que, empleando terminos actuales, podriamos llamar el partido de Eboli, pues es en esas fechas cuando se aglutinan algunos influyentes personajes alrededor de Ruy Gomez, figura que tuvo un gran ascendiente sobre Felipe II. Ruy, nacido en la localidad portuguesa de Chamusca en 1516, era nieto de Ruy Tellez de Meneses, mayordomo mayor de la Emperatriz Isabel, de la que el pequeño Ruy fue menino, lo que explica su cercania personal desde la infancia con el futuro Felipe II, del que es nombrado gentilhombre en 1548.
Algunos autores creen que el origen de esta enconada disputa se centra en la logica rivalidad existente desde hacia decadas entre los Toledo y los Mendoza, pese a sus repetidos emparentamientos, que, lo hemos dicho en su momento, los convirtieron en aliados en tiempos del primado don Gutierre. Esa rivalidad natural en dos familias de tan alto fuste se materializo en maneras diferentes de concebir la actuacion politica. El entorno de Eboli veia la monarquia hispanica como una estructura de corte federativo, contemporizando con la herejia; por el contrario Fernando de Toledo y sus seguidores eran partidarios de soluciones de fuerza, si no habia otro medio, con objeto de avanzar hacia una progresiva homogeneizacion de los territorios bajo la soberania de Felipe II, quien, al parecer, era mas proclive a esta idea que a las de Eboli, muy particularmente cuando se mezclaba el problema religioso, pues el monarca tenia declarado que no estaba dispuesto a reinar sobre herejes. El duque de Alba creia que el cancer del protestantismo era el mayor peligro que se cernia no ya sobre la monarquia hispanica, sino sobre todo su mundo y sus valores.
Por el momento, sin embargo, en este año de 1551, las intrigas politicas no han alcanzado el ardor que llegaran a tomar años despues. El propio Felipe fue quien propicio a Ruy, en 1552, un brillantisimo matrimonio al convertirlo en esposo de doña Ana de Mendoza, heredera de una cuantiosa fortuna, de elevadas dignidades nobiliarias, y ella misma, mujer de un extraño atractivo, influyente y sobre todo, de una ambicion inmensa. Antes se habia frustrado el proyecto de casarlo con doña Teresa de Toledo, hermana del marques de Velada, pero la vocacion religiosa de la elegida obligo a variar la candidata. Quizas la Historia de España no se hubiera teñido de tantos tintes dramaticos de haberse plegado doña Teresa al proyecto inicial de Felipe II.
Doña Ana, hija de los condes de Melito, fue una de las mujeres de mayor exito en la Corte, a pesar de haber perdido un ojo, lo que la obligaba a usar el celebre parche. Contaba nada mas que doce años, lo que no fue inconveniente para que se efectuasen las bodas, aunque el matrimonio no se consumo hasta 1559.(Tuvieron seis hijos vivos en los trece años que duro su convivencia, de un total de al menos diez embarazos. La hija mayor, Ana, casaria con el heredero del duque de Medina Sidonia (el que años despues fracasaria mandando la Invencible); Rodrigo sucederia en el ducado de Pastrana; otro varon, Diego, habria de ser duque de Francavilla, virrey de Portugal y marques de Allenquer; a Fernando, ante la posibilidad de llegar a Cardenal, lo hicieron entrar en religion, pero escogio ser franciscano, llamandose fray Pedro Gonzalez de Mendoza y llego a ser arzobispo) Celebrada la ceremenoia de su boda, Ruy se traslado con Felipe a Inglaterra para asistir al matrimonio con Maria Tudor, integrandose en el sequito del que tambien formo parte el duque de Alba, y regreso a españa en 1559, recibiendo gran cantidad de dignidades: consejero de Estado y Guerra, contador y mayordomo del Principe Don Carlos y los titulos de principe de Eboli (que recibia su nombre de unas fincas comparadas a su suegro en Italia) y duque de Estremera, titulo que cambio en 1572 por el ducado de Pastrana, donde fundo su mayorazgo y casa poco antes de fallecer en 1573. Los Eboli cobraron aun moyor ascendiente en el regio Alcazar por la intimidad de la que Ana gozo con la Reina Isabel de Valois, situacion privilegiada que duro hasta la muerte de la soberana en 1568. En esas fechas, Ruy y su esposa mimaban tambien al joven don Juan de Austria, a cuyos fructiferos amores con doña Maria de Mendoza, pariente de la princesa de Eboli, sirvieron celestinamente antes de que el hijo de Carlos V marchase en 1569 a ganar sus primeros laureles contra los moriscos en las Alpujarras.
El panorama en el exterior volvio a ensombrecerse con la toma de Tripoli por los otomanos y la alianza de los franceses con los protestantes alemanes, que estalla nuevamente en conflicto belico en 1552, provocando la precipitada huida del Emperador, que ha de abandonar Innsbruck aceleradamente, acudiendo Alba en su ayuda con la necesaria rapidez, lo que posibilita la firma de la Paz de Nassau, a la que siguio el inutil intento de recuperar Metz, tras de lo cual el duque regreso a España en 1553, retirandose a sus estados, decepcionado y mermado en su patrimonio, pero gozando, al menos durante unos meses, de una vida familiar de la que habia carecido todos aquellos años de frenetica actividad al servicio del monarca.
Carlos I se preocupo desde el primer momento de preparar conventientemente a su heredero. El primer servicio personal que presto Fernando de Toledo a Don Felipe fue acompañarlo a Inglaterra con motivo de su matrimonio con la Reina Maria Tudor; encabezando el numeroso sequito compuesto por quince Grandes de España. El Cesar envio al duque para acompañar al Principe con las siguientes instrucciones por escrito: "Duque, por el amor de Dios, procura que mi hijo se comporte de modo adecuado, pues de otro modo te digo que hubiera preferido no ocuparme nunca de este asunto".
El matrimonio de Felipe con su tia Maria era una apuesta para volver a atraer a los reinos de Inglaterra e Irlanda a la orbita de los paises favorables a la politica española y al catolicismo. Maria era hija del primer matrimonio de Enrique VIII, siendo su madre Catalina de Aragon, hija de los Reyes Catolicos. Nacida en Greenwich el 18-2-1516, habia sido educada con esmero, y hablaba latin, frances, español, italiano y por supuesto, ingles. El arzobispod e Canterbury, Thomas Cranmer, anulo el matrimonio de Enrique VIII y Catalina, provocando la ruptura de Inglaterra con la iglesia catolica romana y el nacimiento de la Iglesia anglicana. La anulacion del matrimonio de sus padres convirtio a Maria, que se habia formado en la religion catolica, en hija ilegitima; persio el rango de princesa y fue expulsada de la Corte, pero mantuvo el segundo puesto en la linea sucesoria, tras su hermano menor, Eduardo VI, a cuya muerte, en 1553, fue proclamada Reina. Tras revalidar el matrimonio de sus padres, abrogo las reformas religiosas introducidas por Enrique VIII y sometio sus reinos a la disciplina papal, expropiando los bienes que habian pertenecido antaño a la Iglesia catolica, por lo que se gano la enemistad de cuantos se habian lucrado con las incautaciones de estos bienes bajo el reinado de Enrique. Felipe se opuso a estas drasticas reposiciones, siendo mas partidario de una politica flexible de indemnizaciones, pero respetando las adquisiciones, aunque fuesen ilegitimas. Se calcula que en su reinado se aplicaron unas trescientas sentencias capitales contra protestantes, entre los que se encontraba Thomas Carnmer, el arzobispod e Cantervury, por lo que se la llamo Mria la Sanguinaria (Bllody Mary). La intransigencia del entorno catolico ingles hizo fracasar el espiritu conciliador que trataba de imponer Felipe y al carecer de descendencia este matrimonio, se frustro la posibilidad de que un hijo de ambos fuera a un tiempo Rey de Inglaterra y de Flandes.
No era la primera vez que el duque de Alba visitaba Inglaterra; recordemos que ya a la vuelta de la coronaciond e Aquisgran en 1522, habia hecho una escala con su abuelo en la isla. La ceremonia nupcial, larga y solemne, tuvo lugar en la catedral de Winchester, y se celebro el 25-7-1554. Pedro Don Felipe abandono muy pronto a su esposa, ajada y melancolica, para hacerse cargo de la herencia paterna, pues Carlos V se fue desprendiendo de sus soberanias, firmando sucesivas actas de abdicacion a lo largo de 1556, y cedio la corona del Sacro Romano Imperio a su hermano Fernando, mientras que el resto de sus dominios pasaron a su hijo, Felipe II. Alba perdia el gran apoyo del Cesar Carlos, que lo miraba con cierta reserva pero confiaba en su valia y fidelidad, mientras que el nuevo Rey recelaba del orgullo y la suficiencia del duque, auqnue este paso a desempeñar otros importantes servicios en la nueva situacion.
Al avivarse en los territorios italianos el conflicto entre Francia y España, Fernando fue enviado alli como capitan general, gobernador de Milan y virreyd e Napoles. Su posicion en Italia es de gran influencia, pues no en vano su tio Pedro ocupo ese puesto de virrey antes que el y fue tejiendo una elaborada red de alianzas, con un tio Cardenal en Roma y su prima Leonor, casada con el Gran Duque soberano de Toscana. El recien nombrado Papa Pablo IV, enemigo visceral de los Habasburgo, comienza un breve pero movido pontificado en el que incita a Enrique II de Francia a expulsar a los españoles de Italia, para lo cual une sus propias tropas a las del frances, mientras que, en julio de ese mismo año de 1556, declara a Felipe II desposeido de su titulod e Rey de Napoles. El duque de Alba, que hasta ese momento habia mantenido una postura de contencion frente a los agravios del Pontifice, presionado por el Rey Felipe, destronado por el Pontifice, no espero mas y publico un ultimatum en el que detallaba los agravios inferidos al monarca por el Papa, señalando a continuacion los horrores que se derivan de la guerra, añadiendo, en tono amenazante, que se aprestaba "por la sangre de mis venas a asombrar a Roma con mano rigurosa, y Vuestra Santidad, aunque seria respetado entonces como ahora, no podria librarse de los horrores de la guerra o acaso de la ira de algun soldado muy ofendido por las sanguinarias acciones cometidas en abundancia por Vuestra Santidad". No es necesario subrayar que el caracter de Fernando no se arredraba ante nada ni ante nadie y dada la ausencia de satisfacciones por Pablo IV, Alba se dirigio a Roma al frente de doce mil soldados; ante tal amenaza, el Papa pidio una tregua, tiempo que aprovecho para que un ejercito frances mandado por Francisco de Guisa entrase por el norte de Italia y marchase hacia Napoles, pero Guisa fue llamado de retorno a Francia, pues se acababa de producir el descalabro de San Quintin ys e le necesitaba alli. Aunque tenia perdida la guerra, el Pontifice aun se obstinaba en resistir y llego a redactar el breve de excomunion de Fernando que los consejeros papales consiguieron quedara abortado; se consiguio una paz aceptable para todas las partes que, en ultima instancia, garantizaba plenamente la seguridad del reinod e Napoles en manos de Felipe sin amenazas francesas ni pontificias. El prestigio de Alba llego a sus mas altas cimas, pero las intrigas de Eboli se reactivaron inmediatamente.
Estos exitos explican que, entre 1557 y 1566, haya un largo periodo de permanencia de Fernando en la Corte, periodo en el que actua como hombre fuerte, pese a los intentos dle principe de Eboli de desplazarlo. Mientras franceses y españoles se afanaban por llegar a un acuerdo diplomatico que permitiese una paz duradera, el 17-11-1558 murio, a la edad de cuarenta y dos años, la Reina Maria I de Inglaterra, que fue enterrada en la abadia de Westminster, donde, extrañamente, comparte mausoleo con su medio hermana y sucesora, a la par que acerrima antagonista, Isabel I, a la que impuso como condicion para ser coronada que mantuviera la fe catolica, premisa que a Isabel no se le ocurrio respetar en ningun momento. El fallecimiento de Maria I dejaba a Felipe II viudo por segunda vez y durante un corto periodo de tiempo se intento concertar el matrimonio de Felipe II con la sucesora de Maria, isabel, pero esta rechazo tajantemente la posibilidad desde el primer momento, por lo que, habiendose iniciado los tratos para casar al heredero, el Principe don Carlos, con Isabel de Valois, hija de Enrique Ii de Francia, Felipe decidio alterar la propuesta matrimonial y tomar el mismo el lugar del novio. Como es sabido, esta fue una de las muchas causas alegadas por el Principe para enfrentarse violentamente a su padre y Rey.
La reciente derrota de Francia y la subsiguiente pacificacion hicieron que este matrimonio se tomase como un simbolo de la nueva etapa en las relaciones entre ambos reinos, de manera que vino a llamarse la prometida Isabel de la Paz, pues el enlace venia de la mano del tratado de Cateau-Cambresis, en el que negociaron, en nombre del monarca hispanico, el duque de Alba, Ruy Gomez, el obispod e Arras (el futuro Cardenal Granvela), Guillermo de Orange y el presidente del Concejod e Flandes, Vigilias van Aytta de Zwichen, mientras que por parte francesa, se sentaron a la mesa diplomatica el canciller Anne de Montmorency y el Cardenald e Lorena, hermano del duque de Guisa. Las negociaciones siguieron su curso, con el aludido cambiod e personajes, y culminaron con exito. El 24-6-1559, el duque de Alba, actuando en nombre y representacion de Su Catolica Majestad el Rey Felipe, toma el lugar de su Señor en la ceremonia del matrimonio por poderes de su soberano con la Princesa Isabel, ceremonia que sella con todo el fasto posible la paz entre los dos reinos, menos de dos años despues de la batalla de San Quintin. En las gradas de entrada a la Catedral de Nuestra Señora de Paris, don Fernando, habitualmente sobrio en su vestimenta, resplandece de pedreria, acompañado de otros grandes señores, entre los que sobresalen Guillermo de Orange y el conde de Egmont. Ni se le pasaba por la imaginacion que ambos se convertirian en poco tiempo en la pesadilla de Felipe II y en la suya. Pero no hay que adelantar acontecimientos que ensombrezcan esta jornada festiva. Se aproxima el cortejo de la novia, que abren los pares de Francia y los Principes de la Sangre; al sond e trompeteria llegan los Reyes de Francia, Enrique II y Catalina de Medicis, la novia y la Duquesa de Lorena, y ayudando a la desposada con su pomposo vestido nupcial, la Delfina, reciente y jovencisima esposa del Principe Francisco, Maria Estuardo. Es imposible que el duque de Alba llegase a pensar que la descendencia de esta gentil muchachita, futura Reina de los escoceses, enlazase tan estrechamente con la suya hasta el punto de que, doscientos cincuenta años despues, los duques de Alba no se llamasen Toledo sino Stuart.
Tras los primeros ritos habidos en el atrio, frente al inmenso gentio reunido para gozar del espectaculo de la realeza en majestad, la egregia procesion penetra en el templo, donde el Rey Enrique asegura a Alba que su deseo es ser padre para el monarca español. Segun el protocolo frances, era costumbre que la Corte aistiese al acto de que los contrayentes se retirasen al lecho, mas, ausente el novio verdadero, su apoderado don Fernando de Toledo hizo una reverencia y tomo simbolica posesion del lecho conyugal insinuando el ademan de colocar sobre el una pierna y un brazo, para retirarse inmediatamente.
El halagüeño panorama que se pintaba para la paz europea seria fuente de optimismo para Alba en esos momentos y veria con alegria las ceremonias que protagonizaba en el papel del Rey prudente, pero, desgraciadamente, al monarca frances solo le quedaban unos dias de vida. Estaba previsto que a las nupcias de Felipe e Isabel sucediesen, de inmediato, las de Margarita, Duquesa de Berry, hermana de Su Majestad Cristianisima, con el Duque de Saboya, Manuel Filiberto, que se encontraba tambien muy vinculado a Felipe II, por lo que esta boda no haria mas que anudar la amistad hispano-francesa. Confundiendose unos festejos con otros, se celebra un torneo en el que el Rey Enrique combate con el joven y fuerte conde de Lorgne; accidentalmente la lanza del conde escoces se quiebra sobre el yelmo del soberano galo y una de las astillas va a clavarse en su cerebro a traves de la cuenca ocular. Nada puede hacerse por salvar su vida, y tras una larga y cruel agonia, Enrique II expira horas despues de que se celebre la boda de su hermana con el Duque de Saboya. Era el 9-7-1559.
Dos dias despues el Duque de Alba y Ruy Gomez de Silva son recibidos por el nuevo Rey, Francisco II, cuyo reinado habra de durar solo unos meses, en un salon del palacio del Louvre completamente tapizado de negro y con las ventanas cerradas, con la unica iluminacion de los cirios que arden en un altar. Fernando de Toledo, acostumbrado a la severidad de la Corte de Felipe II, queda impresionado con la puesta en escena del duelo de los Valois; las damas jovenes de la Familia Real francesa, empezando por la nueva Reina, Maria Estuardo, comparecen con las tocas blancas de luto; solo la Reina Viuda se mantiene de negro riguroso, salvo las guarniciones de armiño de su atavio, que denotan la realeza de Catalina de Medicis, cuya personalidad no consigue eclipsar a los Guisa, que se presentan como los autenticos señores de la situacion politica creada en el pais vecino por la subita muerte del monarca.
La dinastia española no tenia una situacion domestica mas brillante que la francesa. El herederod e Felipe II, Don Carlos, era un personaje monstruoso en todas sus facetas, yd esde su infancia se presagiaban los mas funestos augurios sobre su persona, que se cumplieron con creces. En el veranod e 1562 sufrio un percance, resultando golpeado en la cabeza, lo que le tuvo durante varios dias al borde de la muerte. El Rey, desesperado, se retiro a El Escorial, habiendo dado instrucciones precisas, incluso, acerca de las exequias del principe. De entre los personajes que no se apartaron de su cabecera destaco el duque de Alba, que dormia en un lecho que le improvisaron junto al enfermo. Fernando ordeno que se llevase a la cama del enfermo el cuerpod e fray Diego de Alcala, muy venerado en aquellos momentos pero que aun no habia sido beatificado. Todos reconocen que desde el momento en que el cuerpo del enfermo toco los venerados despojos de fray Diego, se produjo una mejoria fulminante, si bien el doctor Olivares señala que no debia obviarse el papel jugado por los fisicos. El caso es que Don Carlos sano, aunque ahora creemos que hubiese sido mucho mejor para su padre y para la monarquia toda que hubiese muerto en aquella ocasion. El lance nos sirve para atestiguar la profunda fe que anidaba en el duque de Alba y que le llevo a ordenar el traslado del cuerpo del religioso alcalaino a la camara del enfermo; desde su curacion, el Principe tomo una mania obsesiva con la beatificaciond e fray Diego, agobiando a su apdre, al nuncio y a cuantos pudiesen tener parte en ese negocio.
Entramos ahora en el punto mas importante de la historia de los Alba, en tanto que es la que tiene mas repercusiones en toda Europa y la mas desagradable nota critica de su ejecutoria brillante: nos referimos, claro esta, a la actuacion del Gran Duque de Alba en los Paises Bajos. Durante los primeros años de la decada de los sesenta, la situacion en esos territorios cuya soberania ostentaba Felipe II por herencia de su abuelo Felipe el Hermoso se habia degradado considerablemente. Desde 1562 los nobles descontentos formaron una liga alrededor de Guillermo de Orange, consiguiendo del Rey el cese como gobernador del Cardenal Granvela. El malestar fue en aumento por la crisis economica generada por el corte del canal de Sound, en Dinamarca, que interrumpia el comercio con el Baltico, las malas cosechas, la subida de impuestos motivada por las guerras de Felipe II, y tambien por el aumento de la persecucion contra la herejia luterana. El panorama se agravaba con la llegada de numerosos calvinistas desde Francia, los hugonotes, a lo que se sumaba el apoyo de Isabel I de Inglaterra a cualquier subversion contra el poder español. Todos estos factores alentaron una actitud cada vez mas desafiante por parte de la nobleza rebelde.
El 14-6-1565 comienzan las jornadas dle encuentro de Bayona, en el que el duque de Alba acompaña a la Reina Isabel de Valois a su cita con Catalina de Medicis. Lo que en apariencia es una visita cariñosa de una madre a su hija, que llevan separadas seis años, no es mas que una maniobra diplomatica de la mayor altura, en la que -por parte española- tiene gran papel Francisco de Eraso, secretario del Rey y miembro del Consejo de Castilla. La Reina Madre de Francia propone unos matrimonios dobles para afianzar las buenas relaciones de su dinastia con Felipe II: Margarita de Valois seria la esposa del Principe Don Carlos y Enrique de Anjou, apenas un niño, se casaria con Juana de Portugal. El duque respone que no tiene poderes para tratar de estas alianzas nupciales, y las conversaciones se enzarzan y atascan hasta que el dia 29, Alba y Eraso plantean en su crudeza su vision de los acontecimientos a Catalina: en Francia la situacion es insostenible y se esta en una guerra civil de hecho. El encuentro es un fracaso, tal y como demuestra una carta de la soberana francesa, del 30 de agosto siguiente, en la que se muestra contraria a la intransigencia de los catolicos franceses y del duque de Alba. Fue en estas jornadas cuando la Reina Isabeld e Valois defendio las posturas de su marido Felipe II, ante su madre, que le dijo sarcasticamente:!Muy española os veo".
Tras el intento de mediacion de doña Margarita de Parma, gobernadora general, hija extramatrimoniald e Carlos I, en 1565 hubo revueltas y desordenes promovidos por los calvinistas, que se prolongan todo el año, en el que Felipe II hace publico el nombramiento de Fernando de Toledo como general al frente de un ejercito encargado de restablecer el orden. Puede interpretarse de doble manera esta mision: por un lado, pareciera ser demostrativa de los mucho que confiaba en Alba el soberano, pero igualmente era la formula que encontraron sus enemigos para apartarlo del centro de decisiones y previendo su fracaso, desacreditarlo de manera desastrosa para su carrera. Reapremos en que nos encontramos ya en el año 1566. Los protestantes, estudiosos de las Sagradas Escrituras hasta niveles obsesivos, dicen que es la fecha de la Bestia del Apocalipsis, pues la cifra 1566 es facilmente identificable con elf atidico numero 666 (1+5=6,6,6,). A partir de esa fecha, las , las posturas encontradas se radicalizan progresivamente en toda Europa, dividida fanaticamente en lo religioso de punta a punta. Sirva como ejemplo que Catalina de Medicis contrata en esas fechas a seis millares de suizos para que actuen contra los hugonotes en caso necesario.
Pero no todos los contratiempos de la Casa de Alba en estos dias le vienen del servicio al Rey. En su ambito domestico tambien surgen problemas. El heredero de Fernando, Fadrique, habia hecho promesa de matrimonio a doña Magdalena de Guzman, pero no la cumplio, lo que le costo, al incurrir en la ira regia, el encarcelamiento en el castillo de la Mota, en Medina, en 1566. Al año siguiente fue puesto en libertad para que pudiera marchar con su padre a servir a Flandes.
Fernando llego a Bruselas el 22-8-1567. Pocos dias despues, el 5 de septiembre, iniciaba sus actividades el Tribunal de los Tumultos, conocido como Tribunal de la Sangre, con la mision de juzgar a los responsables de los disturbios del año anterior. El tribunal actuo con rigor y fueron muchos los ajusticiados, entr los que se contaron los condes de Hornes y de Egmont, general catolico al serviciod e Felipe II que estuvo al frente de la caballeria que vencio a los franceses en la batalla de San Quintin. Por otro lado, el mantenimiento de las tropas acarreaba cuantiosos gastos que forzaron al duque a imponer nuevos tributos a la poblacion. Algunas ciudades, entre ellas Utrecht, se negaron a pagarlos y se declararon en rebeldia. Este estado de cosas propicio la intervencion desde el exterior del insumiso Principe Guillermo de Orange, que conto con la ayuda de los hugonotes franceses.
El 26-12-1566, por el breve Solent Romani Pontifices, San Pio V concedio al duque las mas altas muestras de aprecio del Vicariod e Cristo, la Rosa de Oro, el bonete y el estoque bendito, reservadas a monarcas, y caudillos militares que hubiesen rendido servicios especialisimos a la cristiandad y pudiesen, por tanto, ser considerados como sus campeones.(Ceballos-Escalera, en su obra sobre el Toison (tan plagada de errores que omitimos mencionarla en la bibliografia), dice erroneamente que se los concedio Paulo III, imposible por haber fallecido este Papa, en 1549. El ultimo varon que recibio un estoque fue el general Kauzler, en 1877, al finalizar el poder temporal de los Papas. Desde ese momento, la Rosa de Oro quedo como muestra de aprecio para damas, como las Reinas de España Isabel II, Maria Cristina de Austria y Victoria Eugenia, y otra soberana española vinculada a los Alba, la Emperatriz Eugenia.) Pio V no otorgo mas que dos veces este honor: una, esta que dispenso a Fernando de Toledo; la otra, a Don Juan de Austria, cuando alcanzo en 1571 el triunfo de Lepanto. La noticia nos la da Fernandez Duro (Tomo 13 del Boletin de la Real Academia de la Historia, 1888) y la ceremonia de entrega de los simbolos de esta merced papal- el estoque bendito, el sombrero con la paloma del Espiritu Santo bordada y el bucaro con la rosa aurea- tuvo lugar en 1568 en Bruselas, en la catedral de Santa Gudula. Don Fernandod e Toledo vivio un momento de gloria efimera pensandoque podria haber resuelto un problema gravisimo para la cristiandad y para la monarquia española. Por desgracia, los meses siguientes desmentirian esa optimista impresion.
La rebelion, qu duraria ocho decadas, comenzo en 1568 con las invasiones fallidas de Frisia y Brabante por parte de Guillermo de Orange. Este fracaso fue motivado por la falta de apoyo popular a la revuelta. Sin embargo, la situacion cambio cuando Alba ordeno otra subida de impuestos. Tras reunir un nuevo ejercito, Guillermo consiguio sus primeros exitos en 1571, con la toma de Brill, Vlissingen y Veere, en Zeeland. En esos dias, el duque escribio a Felipe II: "Yo no soy muy tierno". Y a Don Juan de Austria le aconsejo: "Los soldados no han de hallar en Vuestra Excelencia ninguna forma de blandura". Las cifras de victimas de la represion ordenada por Fernando fueron altas, pero no tanto como dijeron sus enemigos, pues han sido abultadas y tergiversadas enormemente; ademas, nos permitimos recordar en su descargo la dureza de la epoca.
Sin resolver los problemas que le atenazaban en el norte de Europa, Felipe II iba sumando otras desgracias. Al fallecimientod e su hijo Don Carlos, en 1568, en el que concurrieron gravisimas circunstancias, se une el de la Reina Isabeld e Valois, que ponia al Rey Don Felipe en una nueva viudez, agravada por el hecho de que su union con la soberana difunta habia sido verdaderamente feliz. Pero el interes dinastico demandaba al monarca un nuevo matrimonio, por tener solo hijas, de manera que, inmediatamente, se iniciaron las conversaciones para conseguir una alianza adecuada. Se ofrecian dos posibilidades: una hermana de la fallecida Isabel, Margarita de Valois, y la Archiduquesa Ana de Austria. La poco halagüeña idea de convertirse nuevamente en yernod e Catalina de Medicis y la envenenada situacion en Francia empujaron a Felipe a elegir a su sobrina Ana, cuya familia, ademas, tenia fama de fertil. Las negociaciones se hicieron con rapidez, y aunque el Papa se mostraba reacio a conceder las inevitalbes dispensas, el matrimonio se celebro, por poderes, en Praga, el 4-5-1570, actuando como representante del Rey español el Archiduque Carlos. (Alfonso Ceballos-Escalera afirma equivocado que lo fue el duque de Alba). El duque de Alba agasajo a la nueva Reina y su cortejo cuando llegaron a Nimega, y su hijo extramatrimonial, el gran prior don Fernandod e Toledo, acompaño a doña Ana hasta su llegada a España. De este matrimonio habria de nacer el futuro Felipe III
Tambien en ese periodo, en 1572, acontecio uno de los mas dramaticos episodios de la Historia de Europa: la matanza de la noche de San Bartolome. En pocas horas se produjeron casi treinta mil asesinatos de hugonotes en toda Francia. Algunos autores doblegados a la Leyenda Negra propagaron, sin base documental, la especie de que Felipe II, por medio del duque de Alba, estuvo entregando cantidades ingentes de dinero al duque de Guisa, jefe de la Liga Catolica que combatia con toda dureza a los hugonotes, marcando la culminacion de esta politica la masacre iniciada el 24-8-1572, continuada en los dias siguientes, en la que dicen los cronistas que el Sena se tiño de rojo. Segun los protestantes, los responsables de estas atrocidades eran la Iglesia de Roma, la Reina de Francia y la corona de España, pero no debemos olvidar los antecedentes que permiten calificar la situacion que se daba en el reino de Francia como una autentica guerra civil; por poner un solo ejemplo, la noche de San Miguel de 1567, los catolicos refugiados en el Ayuntamiento de Nimes fueron degollados por los protestantes. Una de las victimas mas notables de la terrible masacre fue el almirante Gaspar II de Coligny, sobrino del condestable Montmorency, que se batio en San Quintin y al que se tuvo como inductor del asesinato del duque de Guisa.
Los trabajos mas serios en torno al problema religioso en Francia solamente se ponen de acuerdo en apreciar la pobreza de fuentes para estudiar estas acciones que, unicamente en Paris, provocaron alrededor de cuatro millares de muertes en pocos dias. Un autor respetable, Joseph Perez, eleva a treinta mil las victimas habidas en toda Francia entre el 25 de agosto y el 23 de octubre de 1572, y al igual que el protestante Thierry Wanegfflen, profesor de Historia Moderna, abunda en la falta de datos para, al menos, exculpar a esta soberana por falta de pruebas, no atreviendose ninguno de estos autores a señalar responsabilidad en Felipe II ni en el duque de Alba. En la misma linea, Nicola Mary Surthenland mantiene que Fernandod e Toledo presto apoyos a los catolicos franceses durante los años anteriores a la Noche de San Bartolome, pero no le imputa responsabilidades en la escision fratricida existente en la sociedad francesa de la segunda mitad del siglo XVI. Lo cierto es que, aunque a raiz de la matanza de los hugonotes, la rebelion en los Paises Bajos sufrio algunos contratiempos, el duque de Alba tambien cosecho duros fracasos. Durante el asedio de Alkmaar, los defensores cortaron los diques causando numerosas perdidas a las tropas españolas y un año despues, el 3-10-1573, la ciudad de Leiden fue tomada por los rebeldes. Las acciones militares en los Paises Bajos fueron inutiles y la situacion politica no mejoro en modo alguno. Ante este fracaso, Felipe II ordeno el retorno a España de Fernando en ese mismo año de 1573, relevandole don Luis de Requesens.
El Duque de Alba vuelve a españa con su prestigio mermado por el fracaso cosechado en los Paises Bajos, situacion que sera reforzada por la influencia de sus enemigos, encabezados por Eboli, defensor de las politicas conciliadoras y tolerantes. La situacion no era sencilla, pues, como ya sabemos, poco antes dle regresod el duque, en 1568, fallecieron el Principe Carlos y la Reina Isabel, produciendose un vacio en la Corte con su ausencia que, en cierta medida, Felipe II cubrio dando un papel protagonista a la duquesa de Alba, aunque solo fuer por la via omitiva de negarselo a la princesa de Eboli. La duquesa fue nombrada aya de las Infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, las bienamadas hijas de Felipe e Isabel de Valois, y a la temprana y desgraciada muerte de la soberana, hizo una benefica labor en el cuidado y educacion de las huerfanas, muy niñas, sobre cuyos adelantos y situacion informaba regularmente a la Reina Catalina de Medicis, abuela materna de las niñas a su cuidado.(Llanos y Torriglia (1928)). Pero en 1571, el heredero de los Alba, Fadrique, con el apoyo de su padre, se habia casado en secreto con una pariente, doña Maria de Toledo, hija de Garcia, marques de Villafranca y virreyd e Sicilia, primo del duque Fernando, contraviniendo el deseo de Felipe II e Isabel de Valois, que era que tomase por mujer a doña Magdalena de Guzman. La candidata que el monarca queria imponer a los Alba presentaba varios inconvenientes serios: de una parte, tenia ascendencia judia, lo cual, en ese momento historico, era mucho mas grave que lo habia sido en años anteriores (no debemos olvidar que el II duque de Alba y Don Fernando el Catolico compartian la misma sangre judia por sus antepsados comunes: los Enriquez). Pero mas grave aun que este problema de la ascendencia hebrea era la fama bastante ligera que tenia doña Magdalena, quien, para terminar de añadir trabas, era hermana de doña Brianda, que pasaba por amante de Escobedo.(Vease Formica (1973), p. 99 y Danvila (1900) pp 195-196 y 380-383) El caso era grave, pues el duque era sabedor de que se habia falsificado la cedual que deberia documentar la autorizacion necesaria del mismo Felipe II. Cuando, al regreso del duque y su hijo a Madrid, en 1574, se conocio lo sucedido, el Rey ordeno abrir un largo proceso que concluyo en 1579 con la condena a prision de Fadrique, confinado de nuevo en el castillod e la Mota, y el destierro en Uceda del propio duque de Alba.
Paralelamente al desarrollo de este incidente, durante toda la decada de los setenta hay momentos de mucha tension entre las facciones cortesanas que buscaban el favor real, y a traves de el, el poder. De un lado estaba el duque de Alba, que personificaba las posiciones mas duras e intransigentes, y por otro, los partidarios del principe de Eboli, que mas tarde seria sustituido por Antonio Perez. La Corte de España se convirtio en un emponzoñado mar de intrigas y pasiones abyectas en el que continuamente se producian escandalos. Muerto Eboli en 1573, su viuda se traslado a Pastrana y se instalo en el convento que con su patrocinio, habia fundado alli Santa Teresa."!La Princesa monja, yo doy la casa por deshecha¡", dicen que dijo la priora. Doña Ana mantuvo en el convento una vida rodeada de sirvientas que le atendian, algo poco acorde con el rigor que habia impuesto Santa Teresa en los conventos reformados de la orden.
Aunque el propio Rey le aconsejo que permaneciera en Pastrana, Ana volvio a la Corte, donde unio su suerte a la del hombre dle momento, Antonio perez, a la sazon en la treintena, pues habia nacido en 1540. Hijo sacrilego de Gonzalo Perez, influyente secretario del Rey Felipe, Antonio Perez desempeño un importante papel a la muerte de su padre, ya que le sucedio en su cargo. Con sus corrupciones amaso una fortuna muy notable, de la que hacia ostentacion de nuevo rico que delataba su carencia de gusto yd e refinamiento. Su caida se produjo por sus diferencias con Escobedo, secretariod e Don Juan de Austria: en 1578, escobedo fue asesinado y Perez acusado del crimen, aunque el proceso se eternizo. Interrogado y torturado en 1585, acuso al rey de haber ordenado el asesinato. En 1590 huyo a Aragon y pese a que el Rey lo persiguio, logro escapar a Francia y despues a Inglaterra. Hombre erudito y culto, publico escritos de los que hablaremos al tocar el asunto de la Leyenda Negra, no compareciendo al juicio divino hasta 1611. En cuanto a la princesa de Eboli, fue acusada de actuar como su complice en la muerte de Escobedo ys e la recluyo para el restod e sus dias en los castillos de Santorcaz y Pastrana, donde fallecio muchos años despues, en 1592.
La situacion internacional se deterioraba por todos los frentes, haciendo casi imposible cualquier actuacion que emprendiese Felipe II: aparte dele stancado problema de los Paises Bajos y del luteranismo extendiendose por toda Europa, España se encontraba de nuevo en conflicto con Francia, dond ele calvinista Enrique de Borbon gano la guerra civil, aunque, eso si, acepto el catolicismo haciendo realidad el principio de que "Paris bien vale una misa". El enfrentamiento contra Inglaterra de isabel I era total, puesto que la Reina Virgen apoyaba a los protestantes en los Paises Bajos y a los calvinistas franceses y atacaba con actos de pirateria el comercio entre Sevilla y America, sin que el embajador Bernardinod e Velasco, brillante colaborador de Alba en los Paises Bajos, alcanzase nada positivo por el camino diplomatico.
La estrepitosa caida en desgracia de la faccion de Antonio Perez y la princesa de Eboli supone un giro de la situacion politica a partir de 1579 que favorece al duque de Alba, rehabilitado, aunque fuera parcialmente, al año siguiente, cuando Felipe II tiene que tomar las armas para ceñirse la corona de Portugal, que le correspondia por derecho de sangre, al quedar vacante tras la muerte sin herederos de su sobrino, el Rey Don Sebastian, lo que daba a Felipe II, el pariente mas cercano del monarca difunto, las posesiones del imperio lusitano.
El monarca español preciso otra vez de los servicios del duque para neutralizar militarmente las pretensiones del prior de Crato, don Antonio, que se consideraba heredero de la corona portuguesa. Por ello le mando recado preguntandole si estaba dispuesto a servirle en esta nueva campaña, respondiendo Alba que jamas habia mirado a su salud en lo tocante al servicio de Su Majestad. Estando aun confinado en Uceda, el monarca le encargo dirigir la conquista de Portugal, y acepto la comision diciendo a Felipe II: "Sois el unico monarca de la tierra que sacais de la prision a un general para daros otra corona". El excelente politico y habil guerrero era igualmente orgulloso, tanto que solo el propio Felipe II pudo someterlo. Dada la urgencia de la situacion, recibio la orden de ponerse al mando de las tropas sin pasar a saludar al Rey, por lo que el encuentro entre el duque y su señor se produjo ya en la frontera. Felipe II, sin que mediase peticion para ello por parte de Fernando, decidio devolver la libertad al duque de Huescar, Fadrique, para que pudiese unirse a su padre en la nueva campaña, sellandose asi una nueva alianza de la Casa de Alba con la Corona.
Pese a toda la severidad que mostro el monarca en este grave trance, Fernando acometio la empresa con su proverbial eficacia: consiguio la victoria frente al ejercito del general Diego de Meneses y entro triunfante en Lisboa, despejando el camino para la llegada de Feliep II. Obtuvo en recompensa el titulo de condestable de Portugal.
Como siempre ocurrio en su vida, no solo se tuvo que ocupar de los problemas y actuaciones extrictamente militares, sino que ademas iba efectuando labores propias de mayordomo y aposentador, preparando los caminos de su señor, y tenemos constancia de que en febrero de 1580, hace llamar al ingeniero Antonelli, despacha con Juand e Herrera y en mayo, informa de como el mencionado Juan de Herrera y terzio, habian ido a Cintra para acabar ciertas obras en los palacios que habria de ocupar Felipe II cuando acudiese a coronarse en su nuevo reino, culminacion de la tan ansiada reunificacion peninsular que aunque efimera, es uno de los grandes triunfos que adornan la hoja de servicios de Fernandod e Toledo. Cuando, en esos meses, Argote de Molina nos describe la galeria de retratos del palacio de El Pardo, certifica, junto a las imagenes que representan a la Familia Real, la presencia del oleo de Tiziano que representa al duque de Alba. El favor real se mostraba de formas muy diversas en aquellos tiempos.
La Duquesa de Alba, mientras su marido padecia la enfermedad que terminaria con su vida, asistia a Santa Teresa en su hora postreras, que transcurrio en el conventod e Alba. Teresa, mujer de reconodida eficacia, no habia dejado de aceptar ayudas de cualquier personaje que se las brindara, y en 1569 fundo sendos conventos de carmelitas, masculino y femenino, en Pastrana, merced a la proteccion de la princesa de Eboli, lo cual no fue obice para que en 1571 fundara el convento de la Anunciacion, en Alba de Tormes, financiado por don Francisco Velazquez, contador del duque de Alba, y su esposa, Teresa. En el convento quedo la santa, gravemente enferma, el 20 de septiembre de 1582 y consciente de su gravedad, confeso el 2 de octubre, por la mañana. El dia 3 recibio el Viatico y la Extremauncion, y expiro a las nueve de la noche del 4 de octubre.(A la izquierda de la nave se encuentra el primer sepulcro de la santa, en el que estuvo su cuerpo desde 1582 a 1760. El capitulo de los Carmelitas Descalzos, en 1585, decidio trasladarlo a Avila, y encomendo esta tarea al padre Gregorio Nacianceno. El 24-11-1585 se traslada el cuerpo a Avila, y dice una cronica: "Con el fin de dejar algun consuelo a la Comunidad de Alba, por el tesoro que se llevaban, el dicho Padre Gregorio, en cumplimiento de lo ordenado por el Capitulo, corto a la Madre el brazo izquierdo y se lo dejo a las religiosas". El cuerpo fue venerado en Avila durante nueve meses, pues el Papa Sixto V dio orden de que fuera sepultado de nuevo en Alba de Tormes, produciendose el regreso en 1586.)
Justamente en el momentod el fallecimientod e Teresa de Jesus se produjo la puesta en vigor de la reforma del calendario que regia en el mundo catolico; el nuevo calendario recibio el nombre de Gregoriano por ser su impulsor Gregorio XIII.(Se adopto inmediatamente en los paises catolicos, pero en los protestantes, ortodoxos e infieles el calendario no se implanto hasta varios años o siglos despues.) Tras el jueves 4-10-1582, de acuerdo con lo ordenado, amanecio el 15-10. curiosa situacion que explica que la santa fuera sepultada diez dias depues de su fallecimiento, auqneu su cuerpo fuese depositado en el mausoleo al dia siguiente de su obito.
En Portugal donde agonizaba el duque Fernando, se siguio la misma pauta, por lo que, cuando le sobrevino el fallecimiento, ya regia la nueva cronologia.
No se sabe a punto cierto cual fue el ultimo mal que ataco al duque y lo llevo al sepulcro, pero sabemos que debia ser un problema digestivo, acompañado de incoercibles diarreas, prescribiendosele que se nutriese de una nodriza.(No era este un tratamiento infrecuente en la epoca, pues nos queda constancia de que el marques de los Velez tambien uso una nodriza en 1578, al enfermar de cancer de estomago, que se achaco al disgusto que le genero su desgraciada intervencion en el asesinatod e Escobedo), de lo que el mismo hizo mencion con ironia, comentando que habia regresado a la primera infancia. Su ultimo confesor fray Luis de Granada, cuyas obras completas fueron editadas, gracias a la munificencia ducal, en catorce volumenes que vieron la luz en los Paises Bajos, con correcciones y comentarios de Arias Montano. El propio fray Luis escribio una carta de pesame a la duquesa en la que el daba cuenta de la resignacion cristiana que presidio el transito de don Fernando y le aseguraba que no era facil que la Providencia le hubiese deparado un marido mejor. Pese a ello, un manuscrito lusitano conservado en la Biblioteca Nacional de Lisboa pone en boca de un soldado castellano destacado en Portugal el aserto de que le hubiese gustado fallecer en esos momentos porque, atareadisimos como estarian todos los demonios de Lucifer en celebrar la llegada del duque de Alba a su reino, no habian de ocuparse de el.
Hay frases que definen a sus autores. Por ejemplo, este interesante texto escrito por el duque a su hijo Hernando, cuando este fue nombrado gobernador de Cataluña, en la que se explicitan varias de las claves de su personalidad.
Lo primero y ante todo, debes dejar a un lado tu propia voluntad. Cuando quieras relajarte no podras ceder a esa inclinacion, por el contrario deberas tomarte a pecho tu trabajo...Si aceptaste este encargo para llevar una vida tranquila te has equivocado y ofendes a Dios y al Rey que te nombraron. Tambien perjudicas tu propio honor y Dios no te asistira y te castigara si te desvias del camino recto.
En 1576, El Rey Don Sebastian de Portugal, entregado a sus insanos deseos de gloria, y ante las juiciosas pegas que le iba alegando el duque Fernando, le espeto:
-¿De que color es el miedo?
A lo que el Alba respondio:
Del de la prudencia
Al autor de este libro le preguntaron mientras lo redactaba si creia que este personaje tan controvertido que el Gran Duque de Alba habia sido feliz. Al margen de que resulte practicamente imposible contestar esta pregunta sin ser el interesado, por los dtos de su extensa cronica vital podemos intuir una aproximacion a la cuestion planteada. Habia sido feliz, desde luego, en su matrimonio con doña Maria Enriquez, con la que tuvo cuatro hijos y una hija. En el restod e su existencia, bien trabajada y que le habia reportado muy pocas de las satisfacciones que gratifican a los hombres normales, le quedo el convencimiento de haber cumplido con su deber, de haber estado en su puesto cuando se le requirio y de haber puesto al servicio de su Dios y de sus señores naturales, Carlos V y Felipe II, sus saberes y actitudes con entera lealtad, y en muchas ocasiones con señalados triunfos. Que los triunfos no rindiesen a su vez cuantos beneficios hubiese sido de desear no se le puede achacar a su responsabilidad. Que adopto decisiones duras, incluso crueles, nadie lo pondra an duda; que le quitaron la tranquilidad y le mantuvieron en vigilia en muchas ocasiones, el mismo lo reconocio. Que no siempre acerto, a la vista queda, mas nadie puede acusarle de negligencia, ineptitud, cobardia o falta de honestidad. Como premio de los muchos servicios rendidos a los monarcas no percibio grandes recompensas, mientras que son evidentes los sinsabores que le reportaron.(Depositados poco despues de su fallecimiento en el convento de San Leonardo, cercano a Alba de Tormes, a la espera d eque finalizasen las obras de la iglesia salmantina de San esteban, los restos mortales del III Duque de Alba no descansaron definitivamente hasta 1983, año en que se efectuo el traslado laragamente demorado. Rindiendo honores unidades del ejercito de Tierra y de la legion y custodiados por la Guardia Municipal, los duques Cayetana y Jesus estuvieron acompañados por vrios de sus hijos, junto a los que se encontraban la duquesa de Montellano, doña Macarena y doña Reyes Teba, el marques de Ardales y Lord Strathmore. Asistieron bajo mazas el gobernador civil, el alcalde, el presidente de la Diputacion, el capitan general y el obispod e la diocesis. El mausoleo renacentista, en marmol verde y blanco, con su busto en bronce y cimado por su blason, acogio los despojos documentados con las menciones del Pontifice y del monarca reinantes, las de las autoridades civiles, militares y eclesiasticas y la titular del ducado, asi como unas cuartetas de Lope a la memoria del homenajeado.)
Pueden servir para finalizar este capitulo unas palabras escritas hacia 1582 por el futuro Emperador Maximilianod e Mexico, a raiz de su visita a España, siendo solamente un Archiduque Austriaco segundon, y antes de su matrimonio con Carlota de Belgica, que le llevaria a adoptar posturas liberales que le eran ajenas en el momento de redactar este texto:
!Pobre Alba¡ Porque fuiste inquebrantablemente fiel a la voluntad de tu señor, porque supieste como aplicar las leyes fundamentales del gobierno con mano dura y cargaste sobre ti lo dificil de la tarea, por todo eso pesa sobre ti la maldicion de la posteridad; pero es una maldicion impuesta por plumas enemigas que la epoca moderna repite maquinalmente. Una maldicion ante la que un alma fuerte y consciente como la tuya sonrie invulnerable. Alba es un monstruo protestante, apropiado conj acierto para tragedias que rebosan libertad, y nosotros, los catolicos, tenemos la noble gallardia de añadirnos al aplauso y a los silbidos, segun disponga el buen tono entre nuestros enemigos...y aun entonces vacilaremos en aceptar estas confesiones rectas, afirmando con un encogimiento de hombros que habran sido escritas por jesuitas de frac o ultramontanos camuflados. Pero contra la moda se lucha en vano, y sobre todo, contra la moda asistida de la ignorancia.
Como es de todos sabido, el recuerdo del III Duque de Alba en los Paises Bajos y Belgica es nefasto, subsistiendo la constumbre de austar a los niños con su presencia, como si de algun ogro o del popular "coco" se tratase; se conservan grabados en los que se representa a Alba como devorador de niños, al igual que numerosas canciones se refierren a el en terminos terribles:
Entonces llego el duque de Alba, asesino,
como un leon cruel y muy fiero
Fue muy perjudicial para este pais
porque consideraba a todo el pueblo rebelde
Terrible fue su vida
Como un diablo con apariencia humana
lo que el cometio
lo recordaran los Paises Bajos
Desgraciadamente, el duque se integra en la Leyenda Negra, cuyo origen puede fecharse en 1567, año de la aparicion de la obra de Reinaldo Gonzalez Montes (Montano) Artes de la Inquisicion española, que en los dos años siguientes ya era traducida al ingles, al frances, al aleman y al holandes. Al nacimientod e esta leyenda asistieron como parteras interesadas Guillermod e Orange, que publico en 1581 su famosa Apologia, y Antonio Perez, que financiado por Isabel I de Inglaterra, dio a la imprenta sus Relaciones, en 1596. Como dice Julian Juderias, "los propagandistas de la leyenda Negara fueron un principe traidor a su señor, de conducta no muy recomendable moralmente y que tomo la insurreccion de los Paises Bajos como medio de crearse una gran posicion politica, y un funcionario mas traidor aun y de conducta moral menos recomendable todavia". La Leyenda Negra consiguio enturbiar la fama de Felipe II, del duque de Alba y de España toda durante siglos.
Entre la abundante literatura que siguio este camino recordamos el libelo Diogenes, de 1581 y un titulod e un siglo despues, que vio la luz en Amsterdam en 1673, debido a Saint-Real, titulado Don Carlos, novela historica, en el que se achaca a Alba el deseo de buscar la ruina de Isabeld e Valois y del Principe. Finalizando el siglo de las Luces, en 1788, Friedrich Schiller, que no sabia español, publico su obra Historia del levantamientod e los Paises Bajos contra la dominacion española, para cuya redaccion utilizo fuentes holandesas, inglesas y alemanas, y sobre todo, la Historia del despotismo y de las horribles crueldades de Felipe II, obra de Luis Esteban Mercier que se habia publicado dos años antes. La delirante vision del Don Carlos de Schiller aun esta viva en personas presuntamente cultas de todo el orbe, y sus patrañas, junto a las de Van Meteren y el cancionero folclorico neerlandes, sirvieron al belga Carlos de Coster para narrar las aventuraas de Hill Ulenspiegel, combatiente contra la opresion de los españoles y del catolicismo. La mayoria de los autores decimononicos juzgan al duque muy severamente, como el estadounidense John Motley, que dice que tenia "monstruosos defectos y ninguna buena cualidad", y lo tacha de avaro, taimado, cruel, vengativo y sanguinario, pero no debemos olvidar que en esa centuria se produjo un movimiento de exacerbado anticatolicismo en Europa; al independizarse Belgica, este sentimiento unio las memorias de Felipe II y el duque de Alba y en general, todo lo español, con la Iglesia catolica y la Inquisicion. En 1876, el proceso se agudizaba, culminando las conmemoraciones del tricentenario de la pacificacion de Gante con manifestaciones anticlericales, que era tanto como decir antiespañolas. Ya en la segunda mitad del siglo XX, Louis Paul Boon alcanza un enorme exito con su novela Het Geuzen bock (El libro de los mendigos), en el que se dice que "el imio duque y la bestial Inquisicion" convirtieron su pais en un matadero.
En España, la situacion es contradictoria, sobre todo desde el siglo XIX, cuando los liberales de nuestros pagos se sumaron al coro de descalificaciones contra Felipe II y todo lo que guardase relacion con el, y solo citaremos a un autor de tanta difusion como Pompeyo Gener, el cual escribe: "Felipe II y el duque de Alba. Dos personas distintas y una sola conciencia negra. Los dos reunidos semejanse a la feroz estatua de Siva". Refiriendose concretamente a Alba, Gener continua describiendolo blandiendo una espada de verdugo con una mano y teniendo en la otra la llama del Santo Oficio, acusandole de padecer "furor homicida" y afirmando que su temperamento le impelia a la matanza "al por mayor", asi como que "acuchillaba en masa y arcabuceaba por pelotones". Mientras que los autores tenidos como liberales se manifestaban en estos terminos, los elementos mas conservadores mantenian la vision santificadora del monarca catolico y de su mas destacado servidor, el Gran Duque de Alba.
Por fortuna, aunque timidamente, comienza a abrirse paso entre los investigadores una vision mas ecuanime de la figura del duque. Gustaaf Janssens, doctor en Filosofia y letras y archivero del palacio Real de Bruselas, publico en 1993 un pequeño trabajo titulado Don Fernando Alvarez de Toledo, III Duque de Alba y los Paises Bajos, editado por el ministerio belga de la comunidad flamenca. El autor, especialista en el asunto, amparado en un fuerte aparato bibliografico y en investigaciones propias de primera mano, llega a la conclusion de quen la cifra que habitualmente se maneja de 18600 penas de muerte impuestas y ejecutadas por el Tribunald e la Sangre bajo la inspiracion del duque no tiene ningun fundamenteo, y solo puede resultar de la suma de todas las penas impuestas por este organo: algo mas de un millar de penas capitales, mas las pecuniarias, las de destierro y extrañamiento. Este autor escribio: "El Duque de Alba ya ha dejado de ser el coco nacional".
Pero no han sido los historiadores los que mas han difundido las mentiras de la Leyenda Negra, sino los creadores literarios y artisticos. Sirvan de ejemplo la obertura de Egmont, de Beethoven, a quien en 1808 se le encargo musicar un texto de Goethe. El compositor se identifica con la lucha contra la tirania-el, que escribio la sinfonia Heroica en honor de Napoleon- y la partitura se estreno en 1810, homenaje al conde de Egmont, presentado como un heroe que lucha contra España por la independencia de su pais. Las amenazas contra el heroe se manifiestan en una zarabanda, danza representativa de lo español y por tanto, del antagonista, el duque de Alba.
Poco importaba en la campaña que los argumentos empleados fuesen totalmente falsos. A las criticas acerca de las licencias historicas que se permitio, Goethe respondia que algo debia quedar a los poetas al margen de repetir lo que decian los historiadores, mientras que Verdi escribia que en su Don Carlo nada es creible: ni el Principe era tan noble, ni la Reina Isabel estuvo enamorada de el, ni el marques de Poza habia existido...No importaba tanto que, ademas, apareciera en escena algun fantasma.
Casi desconocida es la opera El duque de Alba, de Donizetti; la dejo inacabada al morir en 1848 y un sobrino quedo en poder de los manuscritos con las diferentes versiones. En 1881 se inicia un debate en la prensa italiana acerca de la conveniencia de poner en pie la obra, encargandose de culminarla a su discipulo Matteo Salvi, que compuso algunas paginas, como la romanza Angelo casto e bel, atribuida en numerosas ocasiones a Donizetti. La opera se estreno finalmente en 1882 (En el teatro Apollo de Roma, el 22-3-1882, con la soprano Abigaille Bruschi-Chiatti, el baritono Giraldoni y el tenor Julian Gayarre, cuya interpretacion de Marcelo, le dio uno de sus mayores exitos. Se represento hasta 1887, pero desapareciod e los carteles, no representandose de nuevo hasta 1951, como concierto, en Roma y en 1959 se reconstruyo, bajo la direccion escenica de Visconti, reincorporanole el aria Ange si pur, que Donizetti habia llevado ala Favorita)
Psando de la musica a la pintura se pueden citar multitud de ejemplos en los que esta presente el Gran Duque de Alba, empezando por la representacion que el Greco hizo del martirio de San Mauricio, mencionada al principio de este capitulo. No entramos en el estudio de sus retratos por Tiziano, Antonio Moro, Pierre Pourbus o Key, que junto con el busto de Leoni, nos dan cabal idea de su aspecto fisico. Hay una obra de Alonso Sanchez Coello, fechada en 1596, cuando ya hacia bastantes años que habia fallecido el duque, que es muy curiosa; nos estmos refiriendo al cuadro El banquete de los monarcas, en el museo Narodowe, de Varsovia, en el que, de manera atemporal, Fernando aparece junto a Carlos I y la Emperatriz Isabel, Felipe II y sus dos ultimas esposas, el Archiduque Ernesto, Alejandro Farnesio y don Juan de Austria. El cuadro es una alegoria de la designacion como soberanos de los Paises Bajos de la Infanta Isabel Clara Eugenia y el Archiduque Alberto y es una prueba mas de los lazos de Fernandod e Toledo con la Familia real.
Hay otros muchos ejemplos pictoricos en los que, aunque no sea el protagonista, aparece don Fernando. En la catedral de Gante se conserva un cuadro de Frans Pourbus el Viejo, Jesus y los doctores, en el que se reconoce a varios personajes de relieve de la fecha en que se pinto, 1571: Carlos V, Felipe II, el Cardenal Granvela, Calvino, y junto a ellos, el duque de Alba y su hijo natural homonimo Fernando.
La Reina Isabel II de Gran Bretaña es propietaria del cuadro de Brueghel el Viejo titulado La Matanza de los inocentes, que habitualmente se encuentra en Hampton Court, cuya realizacion se fecha hacia 1564, representando, originalmente, el saqueo de una aldea, y en momento posterior- de imposible determinacion- se repinto como la exterminacion infantil ordenada por Herodes, retocando tambien la cabeza de unod e los verdugos para darle las facciones del duque Fernando. El cuadro, robado por las tropas suecas en Praga, paso a las colecciones de la reina Cristina de Suecia, comprandolo finalmente Carlos II de Inglaterra en el siglo XVII. Conocemos varias versiones de la obra, una de ellas tambien propiedad de la Reina inglesa, atribuida a veces a Brueghel el Joven. En el Kunsthistorisches Museum de Viena se conserva una copia antigua, en la que se reproducen igualmente los rasgos de Alba, por lo que es evidente que nos encontramos ante un exito de la propaganda contraria al duque, al identificar a Fernando con el comandante de las fuerzas que ejecutan la matanza de los recien nacidos, ordenada por Herodes segun el relato evangelico, que el pintor traslada a su tierra natal, en plena ocupacion por las tropas del Reyd e España.
En lalinea de exaltacion de valores liberales, señalamos dos cuadros historicistas del siglo XIX, de sendos artistas franceses: el primero de Charles-Henri Pille (1844-1897), de 1865, y titulado Juan Federico, Elector de Sajonia, en el momento en que el duque de Alba le anuncia su condena a muerte; el segundo, de Pierre-Antoine Labouchere (1807-1873), de 1855, representa a Carlos V y el duque de Alba en la batalla de M¨hlberg. Un buen ejemplod e la eficacia propagandistica contraria a la memoria del duque lo ofrece el pintor belga decimononico Louis Gallait, cuya composicion El juramento de Vargas ante el duque de Alba representa al presidente del Tribunal de la Sangre jurando ante el duque no tener conmiseracion con los herejes. Se reprodujo al oleo y acuarela, en diferentes formatos que se reparten por toda Europa, desde Bruselas a Manchester. Diferente, ideologicamente, es el tratamiento que hizo Jean-Auguste-Dominique Ingres, que represento en varias ocasione en sus obras la figura del duque: una, ejecutada entre 1815 y 1819, lo situa en la iglesia de Santa Gudula de Bruselas. Otra, mas importante para la iconoprosopografia (Estudio de los personajes a traves de su imagen y los emblemas e insignias que ostentan) del personaje, es un boceto que representa la recepcion del estoque y el sombrero bendecidos por su Santidad con ocasiond e remitir Pio V a don Fernando la Rosa de Oro. Esta obra, seguramente preparatoria de otra que no llego a ejecutarse, encargo del XV duque, coincidente en Roma con el artista, se conserva en el museo de Montauban, adonde llego despues de la Segunda Guerra Mundial. Antes habia pertenecido a Hermann Goering y a Edgar Manet.
Citaremos como ultimo ejemplo en el campod e la pintura la obra de Jose Uria y uria, fechada en 1881, El Principe Don Carlos y el duque de Alba, que reconstruye el episodio del ataque perpetrado en 1566 por el Principe contra el duque al conocer la designacion de este para ir a los Paises Bajos. El lienzo, propiedad del museo del Prado, se encuentra depositado en la Universidad Complutense de Madrid.
Frente a los tintes sombrios de la Leyenda Negra, la memoria del duque de Alba se conserva en los ambitos castrenses españoles con mas cordialidad. En 1943 se decidio dar nombres a los tercios de la Legion española, buscandose entre los de aquellos capitanes que mandaron los Tercios de Flandes: Gran Capitan, Juan de Austria y Duque de Alba,(Posteriormente se creo el Alejandro Farnesio) que luce en su guion las armas heraldicas de los Toledo y que ha participado en innumerables acciones de guerra, mantenimiento de paz y ayuda humanitaria, desde la Guerra de Africa de principios del siglo XX, la revoluciond e Asturias de 1934 y la Guerra Civil, a la campaña de Ifni-Sahara y la operacion Alfa-Bravo, ostentando numerosas condecoraciones ganadas en estos conflictos; la ultima accion notable en que participo fue el desalojo de las tropas marroquies que habian invadido la isla de Perejil en verano de 2002. Su presencia en las procesiones de Semana Santa en diferentes puntos de España goza de gran popularidad. Fueron precisamente hombres de esta unidad quienes portaron a hombros los restos de don Fernando en la primavera de 1983, cuando se trasladaron al templo salmantino de San esteban, al cumplir su ultima voluntad.
Si es logico que perdure hasta nuestros dias un recuerdo destacado de Fernando Alvarez de Toledo en el mundo militar, no lo era menos en el ambito cultural, en el que tiene merecido prestigio el Instituto de Investigaciones y Estudios Abulenses Garan Duque de Alba que fometa estas actividades concediendo premios y becas.
Pero el nombre del duque de Alba pervive en otros muchos puntos. En la toponimia urbana española reseñamos numerosas localidaddes, desde Madrid, Avila y Granada, hasta Zaragoza y Cartagena, pasando por Villarrobledo, Majadahonda, Argamasilla de Alba o San Lorenzo de El Escorial, en las que hay calles, paseos y plazas consagradas a su memjoria; en Roma existe un hotel que se llama Duca d'Alba, que mantiene viva su memoria en la Ciudad Eterna, en la que entro imponiendo su voluntad al mismisimo Papa.
En otro orden de cosas, recordamos que por la expresion "duque de Alba", segun el Diccionario de la real Academia Española, se entiende el conjunto de pilotes sujetos por un zuncho de hierro o de otra manera que se clavan en el fondo del mar en puertos y ensenadas y sirven de norayes. Es decir, un caballete de amarre. Su origen no esta claro, naciendo probablemente del neerlandes duiken ("sumergir", "zambullir"), que en aleman es ducken y en ingles to duck.(En frances se dice duc d'albe, en ingles dolphin, y en aleman, Dückdalbe (o menos comun, Duckdalbe), utilizandose generalmente en plural: Dückdalben. Existe tambien la forma abreviada Dalbe o Dalben. El origen del termino pudiera venir del neerlandes dukdalf, que tiene el mismo significado) Pero tambien se quiere ver un recuerdo de los ahorcados en la represeion.
Por ultimo, como prueba de las resonancias que Alba tiene en cuanto a lo escelente, recordemos que ciertos productos amparan su prestigio en el del nombre del Gran Duque de Alba, y entre ellos destaca el brandy mundialmente conocido y apreciado bajo esta denominacion.(Igualmente se comercializa un licor bajo el nombre de Crema de Alba, una mezcla de ingredientes aromaticos, chocolate, vainilla y brandy)


Notas generales (Esposa)

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.59
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.800
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 952
Caso con su tio
Fue aya de las infantas Isabel Clara Eugenia y de Catalina
fotos

III Duque De Alba De Tormes Fernando Alvarez De Toledo Y Pimentel y N. N.




Esposo III Duque De Alba De Tormes Fernando Alvarez De Toledo Y Pimentel 7263,7264,7265,7266

                TCC: El Gran Duque
               Nac.: 29 Oct 1507 - Piedrahita(Avila)
            Bautizo: 
          Defunción: 11 Dic 1582 - Tomar-Lisboa
          Sepultado:  - San Esteban de Salamanca


              Padre: III Marques De Coria Garcia Alvarez De Toledo Y Zuñiga 478,1636,6215,6216
              Madre: Beatriz Pimentel Y Pacheco 1636,6213,6214


         Matrimonio: 

       Otro cónyuge: Camarera mayor de la reina Isabel de Valois Maria Enriquez Y Alvarez De Toledo 6226,7173,7186,7267 - 1529




Esposa N. N.

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



Hijos
1 M Prior de Castilla y leon en la Orden de San Juan Hernando Alvarez De Toledo Y 482,6226

               Nac.: 1527
            Bautizo: 
          Defunción: 21 Oct 1591
          Sepultado:  - Convento de carmelitas de Consuegra(Toledo)




Notas generales (Esposo)

IV marques de Coria

CAballero de la Insigne Orden del Toisón de Oro (1546, nº 194)

Gobernador de los Paises bajos 1566

II Conde de Piedrahita

III Conde de Salvatierra de Tormes

PRotagonista de los principales acontecimientos bélicos de su tiempo: pavía, Túnez, Argel, Mülhberg, Portugal...

VIII Señor de Valdecorneja

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.59
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 800
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 950
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 952
III Duque de Alba, Huesca, VII señor de Valdecorneja, IV Marques de Coria, III conde de Salvatierra, II de Piedrahita, grande de España, caballero del Toison de Oro.
Fue mayordomo del emperador Carlos V y de su consejo, capitan general en diversas empresas y uno de los mayores soldados que ha tenido la nacion española
La mejor biografia del III Duque de Alba con la que nos encontramos hasta la fecha es la de William S. Maltby, publicada por la Universidad de Californai en 1983, que nos ofrece una completa y ajustada panoramica de las fuentes, numerosisimas, en las que debemos beber para conocer a uno de los mas importantes personajes de nuestra Historia, pero llega a una conclusion en parte desalentadora: aun habiendose conservado ingentes cantidades de documentos referentes a sus actuaciones politicas y diplomaticas y a sus campañas militares, carecemos de la documentacion necesaria para conocer al personaje en sus facetas intimas, sus sentimientos personales, aunque se ha avanzado mucho en ese camino con las investigaciones realizadas a raiz de la publicacion del epistolario de don Fernando de Toledo, util labor que realizo su lejano sucesor, el XVII duque de Alba.
Nos encontramos, desde luego, ante un personaje de una gran talla, del que trataremos de dar cuenta a nuestros lectores en este capitulo. Es conocido el hechod e que Felipe II encargo a El Greco una pintura representando el martirio de San Mauricio, pero, cuando el cuadro estuvo acabado, hacia 1582, el monarca decidio mantenerlo fuera de la contemplacion del publico, en sus apartamentos privados, y exponer al culto en la Basilica escurialense otro mas clasico, obra de Cincinnato. El investigador britanico John Bury descifro gran parte del enigma que rodeaba a esta extraña reaccion de la Catolica Majestad de Felipe II: El Greco habia representado sin rebozo en la obra a todo un elenco de personajes de primera fila del entorno de Felipe II, como don Juan de Austria, los Duques de Parma y Saboya y el rey don Sebastian de Portugal. Junto a todos ellos, perfectamente reconocible, aparece Fernando de Toledo, III duque de Alba. Aunque sea levemente, para empezar, reparemos en que el duque de Alba es el unico retratado del que no se puede decir en puridad, que sea de sangre regia, aunque por sus venas corriese sangre de reyes (precisamente esta circunstancia nos indica que, no solo por su dignidad de Grande de España, sino, sobre todo, por su valia personal, se le parangonaba con los miembros y allegados de la augusta dinastia reinante). El Greco no habia representado unicamente las facciones de los personajes, sino que les atribuia sendos papeles en la escena, lo que los convertia en buenos y malos -siempre al discutible juicio del pintor- segun su comportamiento no para con los martires de la legion tebana, compañeros de San Mauricio, con quienes, evidentemente, no tuvieron trato alguno, sino como unn reflejo de sus actitudes politicas. Don Fernando hacia en la pintura, indiscutiblemente, de malo. No nos importa ahora por que el artista adoptaba esta actitud tan critica frente al linajudo general, sino resaltar el mero hecho de que el Duque de Alba figurase como tan destacado protagonista de la Corte de Felipe II
UNo de los mas importantes personajes de la Historia de España, tanto en el terreno militar como en el politico, . Nacio en Piedrahita que es un pueblo monumental, cuya plaza delimitan la iglesia y el palacio de los Alba.(En este palacio, convertido en colegio publico, se alojo el poeta Jose Maria Gabriel y Galan cuando estuvo destinado como maestro nacional en el pueblo, entre 1892 y 1898. Desde su morada, el poeta divisaba un torreon en ruinas sobre el que las cigüeñas habian instalado su nido, y compuso su conocido poema "Dos nidos", que dice en su primera estrofa: "Enfrente de mi casa yace en ruinas/ un viejo torreon de cuatro esquinas/ y en ese viejo torreon derruido/ tiene asentado una cigüeña el nido/ ! Y parece mentira, pero enseña/ muchas cosas un nido de cigüeña¡")
Su madre, Beatriz Pimentel, aporto a los Alba la noble sangre de los Benavente, y se convirtio en el heredero directo de Fadrique de Toledo, II duque de Alba, por haber muerto su padre prematuramente en 1510. El pequeño paso su infancia con su abuelo paterno, a caballo entre las tres residencias principales de la familia, Alba de Tormes, Piedrahita y Coria, compartiendo juegos y estudios con sus hermanos Catalina, Maria y Bernardino. Con tan solo seis años acompaño al abuelo a Navarra, con el ejercito que tomo este reino, entre 1513 y 1514, culminando con estas operaciones la reunificacion de España, salvo la reincorporacion de Portugal, tarea que el niño Fernando habria de culminar al final de sus dias, como en su momento veremos. Reparemos aqui en la presencia y el protagonismo de los Toledo en el proceso de la Reconquista hasta culminarla.
Fadrique era consciente de lo importante del papel que estba llamado a jugar su nieto, y por ello se preocupo de proporcionarle una esmerada educacion. Encargo a un dominico, Severo Marini, que transmitiese a Juan Luis Vives el ofrecimiento de hacerse cargo de la tutoria del joven heredero, pero Marini nunca realizo esta gestion, por lo que fue el mismo quien recibio el cometido. Es sabido que Vives lo hubiese aceptado,d e haberselo dicho el dominico, pero el caso es que el adolescente Fernando recibio su instruccion de Marini y de Juan Boscan, que hicieron de el un autentico cballero renacentista, que hablaba correctamente latin, que tuvo notables conocimientos de aleman e italiano y que incluso se permitia criticar ciertos giros y locuciones del portugues empleado en la redaccion de las leyes lusas; sin embargo, sus conocimientos de frances no eran excelentes.
Que el duque Fernando, de jovencillo, tuvo las tipicas veleidades de poeta que atacan a cualquier ser medio culto a esas edades lo prueba un texto de Francesilla de Zuñiga en el que podemos leer: "Direis al duque de Alba que su nieto me ha hecho media copla y como el marques de Villafranca lo oyo, dijo a grandes voces a Boscan:"!Cuanto os debemos la Casa de Alba, pues que a nuestro mayorazgo habeis hecho trovador¡"
Desde temprana edad Fernando se puede percatar del lugar excepcional que ocupa su familia en Europa, pues, en 1519, Carlos V celebra en Barcelona el unico capitulo habido en españa en los anales de la Insigne Orden del Toison de Oro, que agrupaba a los mas grandes señores de la cristiandad bajo la jefatura de su soberano, el Duque de Borgoña. Con reminiscencias medievales mezcladas con elementos renacentistas, el Toison reverdecia los ideales caballerescos y pretendia aunar las voluntades de los potentados en empresas sublimadas de mensajes religiosos, pero con los intereses terrenales bien amarrados a la realidad. El abuelo Fadrique se encontraba entre la escogida tropa de caballeros que ingresaron en la orden en ese capitulo barcelones, y Fernando vivio de cerca las brillantes jornadas a las que dio lugar.
Un personaje tan principal como estaba llamado a ser el III duque de Alba debia estar lo suficientemente viajado como para adquirir la apertura de espiritu necesaria pra encarar los conflictos multinacionales que se le presentarian a sus reyes, señores de territorios que salpicaban toda Europa, ademas de las posesiones de ultramar. En 1520, con trece años y frescos aun los recuerdos del capitulo de la Orden del Toison celebrado en la Ciudad Condal, Fernando acompaña al abuelo al largo viaje motivdo por la coronacion de Carlos V en Aquisgran, ceremonia que le impresiona vivamente, a esa edad en la que se tiene suficiente discernimiento par darse cuenta de las cosas de importancia, debidamente explicadas, y hasta magnificadas, por sus mayores, que le hacen ver que en el futuro puesde ser protagonista de hechos capitales ne la Historai de Europa. En la coronacion del Emperador es cuando se data el nacimiento oficial de la dignidad de los Grandes de España, que en esas fechas se cifran en veinte casas, entre las que no falta la de los Toledo y algunas otras que se incorporaran en breve a su linaje, como la Grandeza reconocida en aquella ocasion a los condes de Lerin, condestables del reinod e Navarra.
En el transcurso de aquel viaje se produjeron varios encuentros de Carlos V con Enrique VIII de Inglaterra y con Francisco I de Francia, momentos todos ellos que impresionan a Fernando, que ya conocia con detalle la obra de Vagetius De re militari. Tambien sabemos que el joven se encontraba en Worms en 1522, cuando se suceden las reuniones de la Dieta en las que Lutero expone al Emperador sus revolucionarias doctrinas y aunque no queda constancia de que estuviese presente en alguna de esas sesiones, sin duda tendria conocimiento, aunque fuese somero, de lo que alli esta ocurriendo.
Ese año se produce el regreso a España. Finalizando el mes de mayo, las naves que transportan a Carlos V y su sequito zarpan de Calais y arriban a Dover, donde son agasajados por elf astuoso Enrique VIII. Visitan Londres y Windsor y suscriben ambos soberanos una alianza contra el monarca frances, el veleidoso Francisco I. El duque de Alba y su nieto visitan Winchester, donde su alma de caballeros, aun con aromas medievales, se conmueve a la vista de lo que los ingleses presentan como la Mesa Redonda del Rey Arturo y sus caballeros. Fernando, adolescente de catorce años, llamado a convertirse en caballero inmediatamente, gozaria con los torneos y las historias del camino de perfeccion del cristiano a traves de la busqueda del Santo Grial y quedaria impregnado para siempre de estas fragancias en las que se mezclan el incienso de la fe y las utopias legendarias. Tras un mes en Inglaterra, el 6-julio, abuelo y nieto zarpan de Southampton, tocando tierra en Santander diez dias despues y encontrando a su regreso una España que, entre tanto, habia sufrido la guerra de las comunidades, ya sofocada en aquel momento, pero de hondas repercusiones en la vida nacional.
Con el espiritu empapado de esencias quijotescas, en 1524, Fernando, que no cuenta mas que dieciseis años, escapo de la tutela de este abuelo que tan altos ejemplos le daba para combatis, mostrando detrminacion y valor, en la toma de Fuenterrabia, de la que fue nombrado gobernador por el condestable Iñigo de Velasco, una vez que sus ocupantes franceses y navarros se hubieran rendido.
El muchacho se estaba convirtiendo en hombre y prueba de ello es que en 1527, con veinte años, se encontro con la hija de cireto molinero de la Aldehuela, en Avila, relaciones lo suficientemente efusivas para que diesen como fruto un hijo al que se impone el nombre paterno, Hernando, y que seria reconocido oficialmente por su progenitor.(Su biografia fue publicada por Angel Salcedo Ruiz en 1903, pero, lamentablemente, mezcal datos de este personaje con otros referentes a su tio abuelo homonimo, que mando el tercio de Lombardia del ejercito de Flandes. Su historia quedo reflejada en la comedia de Lope de Vega Mas mal hay en la Aldegüela de lo que suena, tambien conocida como el Prior de Castilla.) Como veremos mas adelante, este hijo sera fuente de satisfacciones para su padre, al contrario que el heredero legitimo, que le provoco diversos quebraderos de cabeza y disgustos con Felipe II.
Conocedor ya de los secretos basicos de la vida, el joven heredero es utilizado como peon por su abuelo en una maniobra mas de afianzamientod el linaje, comprometiendose en matrimonio con una prima hermana, doña Maria Enriquez, hija del III Conde de Alba de Liste, don Diego Enriquez de Guzman, y de su primera esposa la condesa Leonor, hermana del padre del novio.
En 1526 el II Duque de Alba y su nieto acuden a las bodas, en Sevilla, del Cesar Carlos e Isabel de Portugal, la princesa cuya beldad marchita por la muerte dicen que llevo a la santidad a otro duque, el de Gandia. Al año siguiente Carlos e Isabel, procrearon a Felipe, segundo de su nombre en los elencos reales de Castilla, personaje determinante en la vida de Fernandod e Toledo, y cuyo bautizo, celebrado en valladolid, es el ultimo acto publico al que asiste el duque Fadrique. Los festejos que solemnizaron la ceremonia de cristianar al Principe coincidieron con el saqueo al que las tropas imperiales se entregaron en la Ciudad Eterna, castigo al Pontifice por aliarse con el Rey frances frente a Su Majestad Catolica, lo que no impidio que el II Duque de Alba manifestase publicamente su reprobacion al saco de Roma. Pese a las criticas, araiz de estos actos nadie se atrevio a disputar la supremacia del cesar Carlos en Italia, lo que cristalizo, en 1530, al ceñirse las sienes con la corna de hierro de los reyes longobardos, coronacion en la que el linaje de los Toledo estuvo representado por uno de sus miembros con mas protagonismo en aquellas tierras, don Pedro, marques de Villafranca, hijo del moribundo Fadrique y tio de Fernando.
Cuando el abuelo Fadrique fue llamado por el Altisimo en octubre de 1531, Fernando, con veinticuatro años, se vio a la cabeza de una de las casas mas importantes de España. En esos años, Lucio Marineo Siculo calculaba que los Alba se situarian en la quinta o sexta posicion economica entre las grandes familias de Castilla y que su renta anual ascenderia a 50.000 ducados, equivalente, aproximadamente, a los ingresos anuales de dos millares y medio de jornaleros agricolas. Al poco de acceder a la dignidad ducal, en 1532, Fernando acudio a la llamada del Emperador Carlos V y marcho a Viena, acompañado de su amigo Garcilaso de la Vega,(Garcilaso eludia asi la ira del Emperador por cierta intriga familiar en la que habia intervenido en aquellas fechas), para defenderla del acoso del sultan Soliman, que se encontraba tan seguro de su exito que mando fabricar a unos joyeros venecianos una corona similar a la triple tiara pontificia, pero con cuatro coronas superpuestas.
Garcilaso cumple su pena en una isla del Danubio, desde finales de marzo, y alli compone varias de sus mejores estrofas, pero aunque la poesia sacase fruto ventajoso de la situacion, el poeta continuaba sin libertad, pese a la mediacion de los Toledo, del duque de Alba y del marques de Villafranca, quienes nada positivo para el consiguieron en esos momentos. No fue preciso entrar en combate en Viena, pues la sola vision del formidable ejercito imperial de mas de doscientos mil hombres hizo que los turcos levantaran el asedio al que tenian sometida la capital austriaca.(Como recuerdo de aquellos dias aun tenemos ese bollo en forma de media luna (en frances, croissant) que segun la leyenda los vieneses ponian al pie de sus bastiones para demostrar a los infieles que se encontraban bien abastecidos, dispuestos a soportar un largo asedio.)
Acabada la campaña Alba y Garcilaso se trasladan a Italia, puesto que don pedrod e Toledo habia sido nombrado virrey alli, donde continua el destierro del poeta. En Napoles, la muerte, traidora siempre que se lleva a un joven, arrebato a Fernando a uno de sus seres mas queridos, su hermano pequeño, Bernardino, que, imprudente en los albores de su existencia, contrajo una sifilis que lo llevo al sepulcro el 26-8-1532. Garcilaso escribio una larguisima elegia a su amigo Fernando, intentando mitigar su dolor, "que temo ver deshechas sus entrañas en lagrimas, como al lluvioso viento se derrite la nieve en las montañas"
Poco despues se presento la ocasion sobrada al duque de Alba para demostrar su valia en el combate frente al enemigo. Esta vez el escenario heroico fue Tunez. En los primeros dias del mes de Junio de 1535 embarco en Cagliari con las tropas que mandaba el marques del vasto; el 14 de julio cayo la fortaleza de La Goleta y una semana despues la propia ciudad de Tunez, defendida por el temible Barbarroja. En este episodio se enmarca unod e los momentos mas emotivos en la vida de Fernando, si no el mas, cuando el Cesar Carlos le hace entrega de la armadura de su padre, que se guardaba en el arsenal del Bey de Tunez. Podemos imaginar los sentimientos que invadirian a nuestro personaje en una escena como esa.
Durante el año 1537 Fernando pudo comprobar las dualidades de la existencia humana. Su madre, la discreta doña Beatriz Pimentel, fallecio apenas iniciado el verano, en julio, produciendo la pena natural en un hijo que pierde a la que le dio la vida, pero, en contrapartida, el 21 de noviembre nacio su segundo hijo, Fadrique, el que habria de sucederle en el titulo y de cuya andadura vital nos ocuparemos en su momento.
El reinado de Carlos I fue una lucha sin tregua, agotadora, pues sus enemigos se multiplicaban y se aliaban. En 1540 el Emperador se ve obligado a ordenar una cruenta represion ante la sublevacion de su ciudad natal, Gante, y al acometer esta empresa le acompañan unicamente una veintena de miembroos de la nobleza española, de entre los que no olvida a Alba, tan preeminente en el sequito que se sienta a la mesa del banquete ofrecido por el Rey de Francia al monarca español junto a los principes de sangre real, entre los que se puede contar al duque de Guisa, y dos cardenales de la Santa Iglesia que en el protocolo tienen consideracion de principes de dinastias reinantes. Se sabe que el rey frances, con afan de impresionar, le regalo una sortija con un hermoso diamante, y Brantôme, cuenta que en aquellas jornadas Carlos hizo manifestaciones expresas de la confianza que tenia en Fernando y en sus dotes de militar. Poco despues, la Dieta de Ratisbona hubo de disolverse sin alcanzar ninguna conciliacion en los debates que en su seno se produjeron entre catolicos y protestantes. La experiencia iba demostrando a Fernando que la dureza implacable en la represion era un arma eficaz, mientras que las discusiones de sesudos teologos no aportaban ninguna mejora en los conflictos planteados en los dominios de su señor.
En 1541, tras pasar el verano en Alba de Tormes reponiendose de una dolencia, Fernando se traslada a Cartagena para ponerse al mando de las tropas y naves que se aprestan a nuevas operaciones en la costa africana, nido de piratas y punto de apoyo del hostigamiento otomano. Alba adquirio en esa ocasion una justificada fama de hombre severo y disciplinado, pues procuro fuertes escarmientos a los nobles que acudieron con impedimenta superflua y acompañamiento extravagante de criados, pajes y mujerzuelas. El duquem, que tenia bien presentes las circunstancias de la tragica muerte de su padre, no estaba dispuesto a tolerar frivolidades en una empresa tan seria y arriesgada, sintiendose ajeno a cualquier tipo de deseo de popularidad o simpatia si era al precio de perder seguridad y eficacia. Pese a las prudentes medidas del duque, el Emperador no admitio los consejos de que desistiese de esta jornada, teniendo en cuenta las circunstancias adversas que se preveian dado lo avanzado del otoño. El desastre fue muy notable debido a las inclemencias del tiempo y se produjeron muchas perdidas cerca de doce mil hombres, aunque el Cardenal Tavera le sirviera de consuelo el hecho de que entre las victimas no se encontrase "ninguna persona principal, que todo ha sido gente ordinaria y de criados y gente de mar"
La seguridad del Cesar en su fiel servidor era tal que, en esas dramaticas jornadas, nombro jefe de su cas al duque de Alba, quien no tuvo plazo de ocuparse de cuestiones palatinas, pues en enero de 1542 tuvo que acuudir a Navarra, el reino incorporado años atras a la soberania regia por su abuelo don Fadrique, para apoyar desde alli la nueva campaña contra Francia. Su labor politica para conseguir que las instituciones navarras apoyasen los proyectos del Emperador fue muy notble y alcanzo exitos relevantes, comenzando con la jura del Principe Felipe como heredero del reino por las Cortes navarras, celebrada en junio en Pamplona. Resuelto este asunto, Fernando paso a ocuparse inmediatamente de la defensa de Perpiñan, gravemente amenazada por el frances, y tomo toda clase de precauciones y medidas oportunas con grandisimo exito, al que no era ajena en absoluto la confianza que supo infundir a sus hombres con su presencia, beneficioso efecto que no se producia entre sus iguales, que se sentian despreciados por Fernando, y con razon, pues el se consideraba muy superior en casi todos los ordenes a personajes como el principe de Eboli o su seguidro, mientras estuvo en el mundo cortesano, Francisco de Borja, duque de Gandia, que, aunque despues subiera a los altares, nunca gozo de la simpatia del duque de Alba.
Al año siguiente Fernando es nombrado, junto al Cardenal tavera y a Franciscod e los Cobos, miembro del consejo asesor del Principe Felipe, regente en ausencia de su padre el Emperador. En aquella ocasion el Cesar dijo a su hijo acerca del duque que no creia de el que fuera de otro bando que el que le conviniera, subrayando su ambicion, "aunque entro santiguandose y muy humilde", mas termina aconsejando a don Felipe: "Servios de el y honradle y favorcedle, pues es el mejor que ahora tenemos en estos reinos".
El 12-11-1543 tuvo lugar en Salamanca la boda del Principe don felipe con Maria de Portugal, que bendijo el cardenal Tavera. Unas jornadas antes, el novio sintio la logica curiosidad de saber como era la que en breve seria su mujer, y se dirigio a la Abadia, pueblod e los señorios de los Alba, situado en la ruta de Caceres a Salamanca. En esta localidad se encontraba el palacio y coto de Sotofermoso, en el que habia caza abundante (se habla de miles de corzos), paz y sosiego, que propiciaba el que los Alba mantuviesen en el una academia literaria que hizo epoca, pues conto con la presencia de Boscan, Garcilaso, Francesillod e Zuñiga, Marineo Siculo y otros creadores literarios. Apostado en este idilico entorno, el Principe Felipe pudo satisfacer su capricho y observar el paso de la comitiva de la Princesa. El hecho es ilustrativo de como mantenia el linaje la mas estrecha familiaridad con la dinastia, aunque Felipe II nunca tuvo excesiva simpatia hacia su leal servidor. Una anecdota ocurrida ese mismo año es reveladora: Don Felipe pregunto acerca de la guerra de Francia y el duque respondio que el Emperador y el iban a ocuparse de ese asunto, a lo que el futuro Rey, con cierta flema, repuso que, a excepcion del Emperador, no habia nadie por encima de su persona, y que todo el que no comprendiese esto y se jactase de ello en su presencia, o no le conocia bien, o trataba de importunarle. Dicho lo cual, dio la espalda a los presentes y se retiro.
El distanciamiento que se produjo entre Alba y Felipe en ese momento fue solo coyuntural, pues en 1545 se le volvio a pedir consejo y en enero del año siguiente se le impuso el collar del Toison en el capitulo que celebro la orden en Utrecht, honor que se repetia en la familia, pues ya el abuelo Fadrique habia ostentado el vellocino sobre su pecho. Despues de ser condecorado junto a otros poderosos magnates como su primo politico el Gran Duque de Toscana, el Duque de Saboya y el conde de Egmont, del que terminaria siendo enemigo mortal, Fernando acompaño a su señor a Ratisbona, donde en vano la Dieta buscaba una solucion politica al problema del luteranismo. Marginalmente diremos que parece que en esta estancia del Cesar en Ratisbona fue concebido un personaje que tendria un papel muy importante años despues: Don Juan de Austria, el hijo natural nacido de las relaciones de Carlos V con Barbara Blomberg.
En 1547, El Emperador tuvo que enfrentarse a las fuerzas protestantes de la Liga de Esmalcalda, y Alba estab al mando de los tercios españoles que intervinieron en la batalla de Mühlberg, a orillas del rio Elba, con victoria de las armas imperiales. El grito iniciald e la batalla lo profirio el propio Emperador: "!Santiago¡", para los españoles; "!San Jorge¡", para alemanes y hungaros. Aunque los cronistas españoles le han atribuido el exito a titulo personal, lo cierto es que el duque fue uno mas de los comandantes que se distinguieron en aquella ocasion en la que la arcabuceria de los tercios españoles jugo un papel muy destacado. La leyenda llego a decir que, como Josue, habia hecho detenerse al sol para que las tropas a sumando tuviesen tiempo suficiente para culminar su victoria. Cuando el rey Frances Enrique II le pregunto si esto era cierto, Fernando le contesto que estaba muy ocupado con los problemas que en la tierra le presentaba la batalla para ocuparse, ademas de la evolucion de los cuerpos celestes.
El Emperador comisiono en 1548 al duque para ir a España abuscar al heredero y llevarlo junto a su padre, destacando que, entre otras medidas adoptadas por Carlos V y transmitidas al Principe a traves de Fernando, estaba la de la introduccion en la Corte de la etiqueta borgoñona. Aunque Alba no era muy partidario de esta nueva puesta en escena de la majestad terrenal, se vio involucrado en ella como nuevo mayordomo mayor del Principe, cargo equivalente al de jefe de la casa que empezo a ejercer el jeuves 15 de agosto. En octubre emprendio camino para acompañar a Felipe areunirse con el Emperador y a poco de inicar el viaje, se le comunico la muerte de don Garcia, su hijo primogenito y heredero de su casa. Con gran entereza, pese al dolor, decidio seguir en su puesto y cumplir las ordenes recibidas, iniciando la travesia en la bahia de Rosas el 2 de noviembre; tras recibir el Año Nuevo en Milan, llegaron a los Paises Bajos, visitando Amberez y Rotterdam, en donde acudieron a visitar al celebre Erasmo. Pasaron luego a Alemania y en 1550 encontramos a Fernando, acompañando al Principe, en la Dieta de Augsburgo, donde se fraguo la amistad del duque con el que, andando el tiempo, seria purpurado bajo la denominacion de Granvela, entonces conocido como Antonio Perrenot. Mediando 1551 emprendieron el regreso a España, donde el duque pudo cumplimentar a su nueva nuera, pues su hijo Fadrique, heredero por haber premuerto su hermano mayor, habia contraido matrimonio con doña Guiomar de Aragon.
En los meses siguientes se encuadra la creacion de lo que, empleando terminos actuales, podriamos llamar el partido de Eboli, pues es en esas fechas cuando se aglutinan algunos influyentes personajes alrededor de Ruy Gomez, figura que tuvo un gran ascendiente sobre Felipe II. Ruy, nacido en la localidad portuguesa de Chamusca en 1516, era nieto de Ruy Tellez de Meneses, mayordomo mayor de la Emperatriz Isabel, de la que el pequeño Ruy fue menino, lo que explica su cercania personal desde la infancia con el futuro Felipe II, del que es nombrado gentilhombre en 1548.
Algunos autores creen que el origen de esta enconada disputa se centra en la logica rivalidad existente desde hacia decadas entre los Toledo y los Mendoza, pese a sus repetidos emparentamientos, que, lo hemos dicho en su momento, los convirtieron en aliados en tiempos del primado don Gutierre. Esa rivalidad natural en dos familias de tan alto fuste se materializo en maneras diferentes de concebir la actuacion politica. El entorno de Eboli veia la monarquia hispanica como una estructura de corte federativo, contemporizando con la herejia; por el contrario Fernando de Toledo y sus seguidores eran partidarios de soluciones de fuerza, si no habia otro medio, con objeto de avanzar hacia una progresiva homogeneizacion de los territorios bajo la soberania de Felipe II, quien, al parecer, era mas proclive a esta idea que a las de Eboli, muy particularmente cuando se mezclaba el problema religioso, pues el monarca tenia declarado que no estaba dispuesto a reinar sobre herejes. El duque de Alba creia que el cancer del protestantismo era el mayor peligro que se cernia no ya sobre la monarquia hispanica, sino sobre todo su mundo y sus valores.
Por el momento, sin embargo, en este año de 1551, las intrigas politicas no han alcanzado el ardor que llegaran a tomar años despues. El propio Felipe fue quien propicio a Ruy, en 1552, un brillantisimo matrimonio al convertirlo en esposo de doña Ana de Mendoza, heredera de una cuantiosa fortuna, de elevadas dignidades nobiliarias, y ella misma, mujer de un extraño atractivo, influyente y sobre todo, de una ambicion inmensa. Antes se habia frustrado el proyecto de casarlo con doña Teresa de Toledo, hermana del marques de Velada, pero la vocacion religiosa de la elegida obligo a variar la candidata. Quizas la Historia de España no se hubiera teñido de tantos tintes dramaticos de haberse plegado doña Teresa al proyecto inicial de Felipe II.
Doña Ana, hija de los condes de Melito, fue una de las mujeres de mayor exito en la Corte, a pesar de haber perdido un ojo, lo que la obligaba a usar el celebre parche. Contaba nada mas que doce años, lo que no fue inconveniente para que se efectuasen las bodas, aunque el matrimonio no se consumo hasta 1559.(Tuvieron seis hijos vivos en los trece años que duro su convivencia, de un total de al menos diez embarazos. La hija mayor, Ana, casaria con el heredero del duque de Medina Sidonia (el que años despues fracasaria mandando la Invencible); Rodrigo sucederia en el ducado de Pastrana; otro varon, Diego, habria de ser duque de Francavilla, virrey de Portugal y marques de Allenquer; a Fernando, ante la posibilidad de llegar a Cardenal, lo hicieron entrar en religion, pero escogio ser franciscano, llamandose fray Pedro Gonzalez de Mendoza y llego a ser arzobispo) Celebrada la ceremenoia de su boda, Ruy se traslado con Felipe a Inglaterra para asistir al matrimonio con Maria Tudor, integrandose en el sequito del que tambien formo parte el duque de Alba, y regreso a españa en 1559, recibiendo gran cantidad de dignidades: consejero de Estado y Guerra, contador y mayordomo del Principe Don Carlos y los titulos de principe de Eboli (que recibia su nombre de unas fincas comparadas a su suegro en Italia) y duque de Estremera, titulo que cambio en 1572 por el ducado de Pastrana, donde fundo su mayorazgo y casa poco antes de fallecer en 1573. Los Eboli cobraron aun moyor ascendiente en el regio Alcazar por la intimidad de la que Ana gozo con la Reina Isabel de Valois, situacion privilegiada que duro hasta la muerte de la soberana en 1568. En esas fechas, Ruy y su esposa mimaban tambien al joven don Juan de Austria, a cuyos fructiferos amores con doña Maria de Mendoza, pariente de la princesa de Eboli, sirvieron celestinamente antes de que el hijo de Carlos V marchase en 1569 a ganar sus primeros laureles contra los moriscos en las Alpujarras.
El panorama en el exterior volvio a ensombrecerse con la toma de Tripoli por los otomanos y la alianza de los franceses con los protestantes alemanes, que estalla nuevamente en conflicto belico en 1552, provocando la precipitada huida del Emperador, que ha de abandonar Innsbruck aceleradamente, acudiendo Alba en su ayuda con la necesaria rapidez, lo que posibilita la firma de la Paz de Nassau, a la que siguio el inutil intento de recuperar Metz, tras de lo cual el duque regreso a España en 1553, retirandose a sus estados, decepcionado y mermado en su patrimonio, pero gozando, al menos durante unos meses, de una vida familiar de la que habia carecido todos aquellos años de frenetica actividad al servicio del monarca.
Carlos I se preocupo desde el primer momento de preparar conventientemente a su heredero. El primer servicio personal que presto Fernando de Toledo a Don Felipe fue acompañarlo a Inglaterra con motivo de su matrimonio con la Reina Maria Tudor; encabezando el numeroso sequito compuesto por quince Grandes de España. El Cesar envio al duque para acompañar al Principe con las siguientes instrucciones por escrito: "Duque, por el amor de Dios, procura que mi hijo se comporte de modo adecuado, pues de otro modo te digo que hubiera preferido no ocuparme nunca de este asunto".
El matrimonio de Felipe con su tia Maria era una apuesta para volver a atraer a los reinos de Inglaterra e Irlanda a la orbita de los paises favorables a la politica española y al catolicismo. Maria era hija del primer matrimonio de Enrique VIII, siendo su madre Catalina de Aragon, hija de los Reyes Catolicos. Nacida en Greenwich el 18-2-1516, habia sido educada con esmero, y hablaba latin, frances, español, italiano y por supuesto, ingles. El arzobispod e Canterbury, Thomas Cranmer, anulo el matrimonio de Enrique VIII y Catalina, provocando la ruptura de Inglaterra con la iglesia catolica romana y el nacimiento de la Iglesia anglicana. La anulacion del matrimonio de sus padres convirtio a Maria, que se habia formado en la religion catolica, en hija ilegitima; persio el rango de princesa y fue expulsada de la Corte, pero mantuvo el segundo puesto en la linea sucesoria, tras su hermano menor, Eduardo VI, a cuya muerte, en 1553, fue proclamada Reina. Tras revalidar el matrimonio de sus padres, abrogo las reformas religiosas introducidas por Enrique VIII y sometio sus reinos a la disciplina papal, expropiando los bienes que habian pertenecido antaño a la Iglesia catolica, por lo que se gano la enemistad de cuantos se habian lucrado con las incautaciones de estos bienes bajo el reinado de Enrique. Felipe se opuso a estas drasticas reposiciones, siendo mas partidario de una politica flexible de indemnizaciones, pero respetando las adquisiciones, aunque fuesen ilegitimas. Se calcula que en su reinado se aplicaron unas trescientas sentencias capitales contra protestantes, entre los que se encontraba Thomas Carnmer, el arzobispod e Cantervury, por lo que se la llamo Mria la Sanguinaria (Bllody Mary). La intransigencia del entorno catolico ingles hizo fracasar el espiritu conciliador que trataba de imponer Felipe y al carecer de descendencia este matrimonio, se frustro la posibilidad de que un hijo de ambos fuera a un tiempo Rey de Inglaterra y de Flandes.
No era la primera vez que el duque de Alba visitaba Inglaterra; recordemos que ya a la vuelta de la coronaciond e Aquisgran en 1522, habia hecho una escala con su abuelo en la isla. La ceremonia nupcial, larga y solemne, tuvo lugar en la catedral de Winchester, y se celebro el 25-7-1554. Pedro Don Felipe abandono muy pronto a su esposa, ajada y melancolica, para hacerse cargo de la herencia paterna, pues Carlos V se fue desprendiendo de sus soberanias, firmando sucesivas actas de abdicacion a lo largo de 1556, y cedio la corona del Sacro Romano Imperio a su hermano Fernando, mientras que el resto de sus dominios pasaron a su hijo, Felipe II. Alba perdia el gran apoyo del Cesar Carlos, que lo miraba con cierta reserva pero confiaba en su valia y fidelidad, mientras que el nuevo Rey recelaba del orgullo y la suficiencia del duque, auqnue este paso a desempeñar otros importantes servicios en la nueva situacion.
Al avivarse en los territorios italianos el conflicto entre Francia y España, Fernando fue enviado alli como capitan general, gobernador de Milan y virreyd e Napoles. Su posicion en Italia es de gran influencia, pues no en vano su tio Pedro ocupo ese puesto de virrey antes que el y fue tejiendo una elaborada red de alianzas, con un tio Cardenal en Roma y su prima Leonor, casada con el Gran Duque soberano de Toscana. El recien nombrado Papa Pablo IV, enemigo visceral de los Habasburgo, comienza un breve pero movido pontificado en el que incita a Enrique II de Francia a expulsar a los españoles de Italia, para lo cual une sus propias tropas a las del frances, mientras que, en julio de ese mismo año de 1556, declara a Felipe II desposeido de su titulod e Rey de Napoles. El duque de Alba, que hasta ese momento habia mantenido una postura de contencion frente a los agravios del Pontifice, presionado por el Rey Felipe, destronado por el Pontifice, no espero mas y publico un ultimatum en el que detallaba los agravios inferidos al monarca por el Papa, señalando a continuacion los horrores que se derivan de la guerra, añadiendo, en tono amenazante, que se aprestaba "por la sangre de mis venas a asombrar a Roma con mano rigurosa, y Vuestra Santidad, aunque seria respetado entonces como ahora, no podria librarse de los horrores de la guerra o acaso de la ira de algun soldado muy ofendido por las sanguinarias acciones cometidas en abundancia por Vuestra Santidad". No es necesario subrayar que el caracter de Fernando no se arredraba ante nada ni ante nadie y dada la ausencia de satisfacciones por Pablo IV, Alba se dirigio a Roma al frente de doce mil soldados; ante tal amenaza, el Papa pidio una tregua, tiempo que aprovecho para que un ejercito frances mandado por Francisco de Guisa entrase por el norte de Italia y marchase hacia Napoles, pero Guisa fue llamado de retorno a Francia, pues se acababa de producir el descalabro de San Quintin ys e le necesitaba alli. Aunque tenia perdida la guerra, el Pontifice aun se obstinaba en resistir y llego a redactar el breve de excomunion de Fernando que los consejeros papales consiguieron quedara abortado; se consiguio una paz aceptable para todas las partes que, en ultima instancia, garantizaba plenamente la seguridad del reinod e Napoles en manos de Felipe sin amenazas francesas ni pontificias. El prestigio de Alba llego a sus mas altas cimas, pero las intrigas de Eboli se reactivaron inmediatamente.
Estos exitos explican que, entre 1557 y 1566, haya un largo periodo de permanencia de Fernando en la Corte, periodo en el que actua como hombre fuerte, pese a los intentos dle principe de Eboli de desplazarlo. Mientras franceses y españoles se afanaban por llegar a un acuerdo diplomatico que permitiese una paz duradera, el 17-11-1558 murio, a la edad de cuarenta y dos años, la Reina Maria I de Inglaterra, que fue enterrada en la abadia de Westminster, donde, extrañamente, comparte mausoleo con su medio hermana y sucesora, a la par que acerrima antagonista, Isabel I, a la que impuso como condicion para ser coronada que mantuviera la fe catolica, premisa que a Isabel no se le ocurrio respetar en ningun momento. El fallecimiento de Maria I dejaba a Felipe II viudo por segunda vez y durante un corto periodo de tiempo se intento concertar el matrimonio de Felipe II con la sucesora de Maria, isabel, pero esta rechazo tajantemente la posibilidad desde el primer momento, por lo que, habiendose iniciado los tratos para casar al heredero, el Principe don Carlos, con Isabel de Valois, hija de Enrique Ii de Francia, Felipe decidio alterar la propuesta matrimonial y tomar el mismo el lugar del novio. Como es sabido, esta fue una de las muchas causas alegadas por el Principe para enfrentarse violentamente a su padre y Rey.
La reciente derrota de Francia y la subsiguiente pacificacion hicieron que este matrimonio se tomase como un simbolo de la nueva etapa en las relaciones entre ambos reinos, de manera que vino a llamarse la prometida Isabel de la Paz, pues el enlace venia de la mano del tratado de Cateau-Cambresis, en el que negociaron, en nombre del monarca hispanico, el duque de Alba, Ruy Gomez, el obispod e Arras (el futuro Cardenal Granvela), Guillermo de Orange y el presidente del Concejod e Flandes, Vigilias van Aytta de Zwichen, mientras que por parte francesa, se sentaron a la mesa diplomatica el canciller Anne de Montmorency y el Cardenald e Lorena, hermano del duque de Guisa. Las negociaciones siguieron su curso, con el aludido cambiod e personajes, y culminaron con exito. El 24-6-1559, el duque de Alba, actuando en nombre y representacion de Su Catolica Majestad el Rey Felipe, toma el lugar de su Señor en la ceremonia del matrimonio por poderes de su soberano con la Princesa Isabel, ceremonia que sella con todo el fasto posible la paz entre los dos reinos, menos de dos años despues de la batalla de San Quintin. En las gradas de entrada a la Catedral de Nuestra Señora de Paris, don Fernando, habitualmente sobrio en su vestimenta, resplandece de pedreria, acompañado de otros grandes señores, entre los que sobresalen Guillermo de Orange y el conde de Egmont. Ni se le pasaba por la imaginacion que ambos se convertirian en poco tiempo en la pesadilla de Felipe II y en la suya. Pero no hay que adelantar acontecimientos que ensombrezcan esta jornada festiva. Se aproxima el cortejo de la novia, que abren los pares de Francia y los Principes de la Sangre; al sond e trompeteria llegan los Reyes de Francia, Enrique II y Catalina de Medicis, la novia y la Duquesa de Lorena, y ayudando a la desposada con su pomposo vestido nupcial, la Delfina, reciente y jovencisima esposa del Principe Francisco, Maria Estuardo. Es imposible que el duque de Alba llegase a pensar que la descendencia de esta gentil muchachita, futura Reina de los escoceses, enlazase tan estrechamente con la suya hasta el punto de que, doscientos cincuenta años despues, los duques de Alba no se llamasen Toledo sino Stuart.
Tras los primeros ritos habidos en el atrio, frente al inmenso gentio reunido para gozar del espectaculo de la realeza en majestad, la egregia procesion penetra en el templo, donde el Rey Enrique asegura a Alba que su deseo es ser padre para el monarca español. Segun el protocolo frances, era costumbre que la Corte aistiese al acto de que los contrayentes se retirasen al lecho, mas, ausente el novio verdadero, su apoderado don Fernando de Toledo hizo una reverencia y tomo simbolica posesion del lecho conyugal insinuando el ademan de colocar sobre el una pierna y un brazo, para retirarse inmediatamente.
El halagüeño panorama que se pintaba para la paz europea seria fuente de optimismo para Alba en esos momentos y veria con alegria las ceremonias que protagonizaba en el papel del Rey prudente, pero, desgraciadamente, al monarca frances solo le quedaban unos dias de vida. Estaba previsto que a las nupcias de Felipe e Isabel sucediesen, de inmediato, las de Margarita, Duquesa de Berry, hermana de Su Majestad Cristianisima, con el Duque de Saboya, Manuel Filiberto, que se encontraba tambien muy vinculado a Felipe II, por lo que esta boda no haria mas que anudar la amistad hispano-francesa. Confundiendose unos festejos con otros, se celebra un torneo en el que el Rey Enrique combate con el joven y fuerte conde de Lorgne; accidentalmente la lanza del conde escoces se quiebra sobre el yelmo del soberano galo y una de las astillas va a clavarse en su cerebro a traves de la cuenca ocular. Nada puede hacerse por salvar su vida, y tras una larga y cruel agonia, Enrique II expira horas despues de que se celebre la boda de su hermana con el Duque de Saboya. Era el 9-7-1559.
Dos dias despues el Duque de Alba y Ruy Gomez de Silva son recibidos por el nuevo Rey, Francisco II, cuyo reinado habra de durar solo unos meses, en un salon del palacio del Louvre completamente tapizado de negro y con las ventanas cerradas, con la unica iluminacion de los cirios que arden en un altar. Fernando de Toledo, acostumbrado a la severidad de la Corte de Felipe II, queda impresionado con la puesta en escena del duelo de los Valois; las damas jovenes de la Familia Real francesa, empezando por la nueva Reina, Maria Estuardo, comparecen con las tocas blancas de luto; solo la Reina Viuda se mantiene de negro riguroso, salvo las guarniciones de armiño de su atavio, que denotan la realeza de Catalina de Medicis, cuya personalidad no consigue eclipsar a los Guisa, que se presentan como los autenticos señores de la situacion politica creada en el pais vecino por la subita muerte del monarca.
La dinastia española no tenia una situacion domestica mas brillante que la francesa. El herederod e Felipe II, Don Carlos, era un personaje monstruoso en todas sus facetas, yd esde su infancia se presagiaban los mas funestos augurios sobre su persona, que se cumplieron con creces. En el veranod e 1562 sufrio un percance, resultando golpeado en la cabeza, lo que le tuvo durante varios dias al borde de la muerte. El Rey, desesperado, se retiro a El Escorial, habiendo dado instrucciones precisas, incluso, acerca de las exequias del principe. De entre los personajes que no se apartaron de su cabecera destaco el duque de Alba, que dormia en un lecho que le improvisaron junto al enfermo. Fernando ordeno que se llevase a la cama del enfermo el cuerpod e fray Diego de Alcala, muy venerado en aquellos momentos pero que aun no habia sido beatificado. Todos reconocen que desde el momento en que el cuerpo del enfermo toco los venerados despojos de fray Diego, se produjo una mejoria fulminante, si bien el doctor Olivares señala que no debia obviarse el papel jugado por los fisicos. El caso es que Don Carlos sano, aunque ahora creemos que hubiese sido mucho mejor para su padre y para la monarquia toda que hubiese muerto en aquella ocasion. El lance nos sirve para atestiguar la profunda fe que anidaba en el duque de Alba y que le llevo a ordenar el traslado del cuerpo del religioso alcalaino a la camara del enfermo; desde su curacion, el Principe tomo una mania obsesiva con la beatificaciond e fray Diego, agobiando a su apdre, al nuncio y a cuantos pudiesen tener parte en ese negocio.
Entramos ahora en el punto mas importante de la historia de los Alba, en tanto que es la que tiene mas repercusiones en toda Europa y la mas desagradable nota critica de su ejecutoria brillante: nos referimos, claro esta, a la actuacion del Gran Duque de Alba en los Paises Bajos. Durante los primeros años de la decada de los sesenta, la situacion en esos territorios cuya soberania ostentaba Felipe II por herencia de su abuelo Felipe el Hermoso se habia degradado considerablemente. Desde 1562 los nobles descontentos formaron una liga alrededor de Guillermo de Orange, consiguiendo del Rey el cese como gobernador del Cardenal Granvela. El malestar fue en aumento por la crisis economica generada por el corte del canal de Sound, en Dinamarca, que interrumpia el comercio con el Baltico, las malas cosechas, la subida de impuestos motivada por las guerras de Felipe II, y tambien por el aumento de la persecucion contra la herejia luterana. El panorama se agravaba con la llegada de numerosos calvinistas desde Francia, los hugonotes, a lo que se sumaba el apoyo de Isabel I de Inglaterra a cualquier subversion contra el poder español. Todos estos factores alentaron una actitud cada vez mas desafiante por parte de la nobleza rebelde.
El 14-6-1565 comienzan las jornadas dle encuentro de Bayona, en el que el duque de Alba acompaña a la Reina Isabel de Valois a su cita con Catalina de Medicis. Lo que en apariencia es una visita cariñosa de una madre a su hija, que llevan separadas seis años, no es mas que una maniobra diplomatica de la mayor altura, en la que -por parte española- tiene gran papel Francisco de Eraso, secretario del Rey y miembro del Consejo de Castilla. La Reina Madre de Francia propone unos matrimonios dobles para afianzar las buenas relaciones de su dinastia con Felipe II: Margarita de Valois seria la esposa del Principe Don Carlos y Enrique de Anjou, apenas un niño, se casaria con Juana de Portugal. El duque respone que no tiene poderes para tratar de estas alianzas nupciales, y las conversaciones se enzarzan y atascan hasta que el dia 29, Alba y Eraso plantean en su crudeza su vision de los acontecimientos a Catalina: en Francia la situacion es insostenible y se esta en una guerra civil de hecho. El encuentro es un fracaso, tal y como demuestra una carta de la soberana francesa, del 30 de agosto siguiente, en la que se muestra contraria a la intransigencia de los catolicos franceses y del duque de Alba. Fue en estas jornadas cuando la Reina Isabeld e Valois defendio las posturas de su marido Felipe II, ante su madre, que le dijo sarcasticamente:!Muy española os veo".
Tras el intento de mediacion de doña Margarita de Parma, gobernadora general, hija extramatrimoniald e Carlos I, en 1565 hubo revueltas y desordenes promovidos por los calvinistas, que se prolongan todo el año, en el que Felipe II hace publico el nombramiento de Fernando de Toledo como general al frente de un ejercito encargado de restablecer el orden. Puede interpretarse de doble manera esta mision: por un lado, pareciera ser demostrativa de los mucho que confiaba en Alba el soberano, pero igualmente era la formula que encontraron sus enemigos para apartarlo del centro de decisiones y previendo su fracaso, desacreditarlo de manera desastrosa para su carrera. Reapremos en que nos encontramos ya en el año 1566. Los protestantes, estudiosos de las Sagradas Escrituras hasta niveles obsesivos, dicen que es la fecha de la Bestia del Apocalipsis, pues la cifra 1566 es facilmente identificable con elf atidico numero 666 (1+5=6,6,6,). A partir de esa fecha, las , las posturas encontradas se radicalizan progresivamente en toda Europa, dividida fanaticamente en lo religioso de punta a punta. Sirva como ejemplo que Catalina de Medicis contrata en esas fechas a seis millares de suizos para que actuen contra los hugonotes en caso necesario.
Pero no todos los contratiempos de la Casa de Alba en estos dias le vienen del servicio al Rey. En su ambito domestico tambien surgen problemas. El heredero de Fernando, Fadrique, habia hecho promesa de matrimonio a doña Magdalena de Guzman, pero no la cumplio, lo que le costo, al incurrir en la ira regia, el encarcelamiento en el castillo de la Mota, en Medina, en 1566. Al año siguiente fue puesto en libertad para que pudiera marchar con su padre a servir a Flandes.
Fernando llego a Bruselas el 22-8-1567. Pocos dias despues, el 5 de septiembre, iniciaba sus actividades el Tribunal de los Tumultos, conocido como Tribunal de la Sangre, con la mision de juzgar a los responsables de los disturbios del año anterior. El tribunal actuo con rigor y fueron muchos los ajusticiados, entr los que se contaron los condes de Hornes y de Egmont, general catolico al serviciod e Felipe II que estuvo al frente de la caballeria que vencio a los franceses en la batalla de San Quintin. Por otro lado, el mantenimiento de las tropas acarreaba cuantiosos gastos que forzaron al duque a imponer nuevos tributos a la poblacion. Algunas ciudades, entre ellas Utrecht, se negaron a pagarlos y se declararon en rebeldia. Este estado de cosas propicio la intervencion desde el exterior del insumiso Principe Guillermo de Orange, que conto con la ayuda de los hugonotes franceses.
El 26-12-1566, por el breve Solent Romani Pontifices, San Pio V concedio al duque las mas altas muestras de aprecio del Vicariod e Cristo, la Rosa de Oro, el bonete y el estoque bendito, reservadas a monarcas, y caudillos militares que hubiesen rendido servicios especialisimos a la cristiandad y pudiesen, por tanto, ser considerados como sus campeones.(Ceballos-Escalera, en su obra sobre el Toison (tan plagada de errores que omitimos mencionarla en la bibliografia), dice erroneamente que se los concedio Paulo III, imposible por haber fallecido este Papa, en 1549. El ultimo varon que recibio un estoque fue el general Kauzler, en 1877, al finalizar el poder temporal de los Papas. Desde ese momento, la Rosa de Oro quedo como muestra de aprecio para damas, como las Reinas de España Isabel II, Maria Cristina de Austria y Victoria Eugenia, y otra soberana española vinculada a los Alba, la Emperatriz Eugenia.) Pio V no otorgo mas que dos veces este honor: una, esta que dispenso a Fernando de Toledo; la otra, a Don Juan de Austria, cuando alcanzo en 1571 el triunfo de Lepanto. La noticia nos la da Fernandez Duro (Tomo 13 del Boletin de la Real Academia de la Historia, 1888) y la ceremonia de entrega de los simbolos de esta merced papal- el estoque bendito, el sombrero con la paloma del Espiritu Santo bordada y el bucaro con la rosa aurea- tuvo lugar en 1568 en Bruselas, en la catedral de Santa Gudula. Don Fernandod e Toledo vivio un momento de gloria efimera pensandoque podria haber resuelto un problema gravisimo para la cristiandad y para la monarquia española. Por desgracia, los meses siguientes desmentirian esa optimista impresion.
La rebelion, qu duraria ocho decadas, comenzo en 1568 con las invasiones fallidas de Frisia y Brabante por parte de Guillermo de Orange. Este fracaso fue motivado por la falta de apoyo popular a la revuelta. Sin embargo, la situacion cambio cuando Alba ordeno otra subida de impuestos. Tras reunir un nuevo ejercito, Guillermo consiguio sus primeros exitos en 1571, con la toma de Brill, Vlissingen y Veere, en Zeeland. En esos dias, el duque escribio a Felipe II: "Yo no soy muy tierno". Y a Don Juan de Austria le aconsejo: "Los soldados no han de hallar en Vuestra Excelencia ninguna forma de blandura". Las cifras de victimas de la represion ordenada por Fernando fueron altas, pero no tanto como dijeron sus enemigos, pues han sido abultadas y tergiversadas enormemente; ademas, nos permitimos recordar en su descargo la dureza de la epoca.
Sin resolver los problemas que le atenazaban en el norte de Europa, Felipe II iba sumando otras desgracias. Al fallecimientod e su hijo Don Carlos, en 1568, en el que concurrieron gravisimas circunstancias, se une el de la Reina Isabeld e Valois, que ponia al Rey Don Felipe en una nueva viudez, agravada por el hecho de que su union con la soberana difunta habia sido verdaderamente feliz. Pero el interes dinastico demandaba al monarca un nuevo matrimonio, por tener solo hijas, de manera que, inmediatamente, se iniciaron las conversaciones para conseguir una alianza adecuada. Se ofrecian dos posibilidades: una hermana de la fallecida Isabel, Margarita de Valois, y la Archiduquesa Ana de Austria. La poco halagüeña idea de convertirse nuevamente en yernod e Catalina de Medicis y la envenenada situacion en Francia empujaron a Felipe a elegir a su sobrina Ana, cuya familia, ademas, tenia fama de fertil. Las negociaciones se hicieron con rapidez, y aunque el Papa se mostraba reacio a conceder las inevitalbes dispensas, el matrimonio se celebro, por poderes, en Praga, el 4-5-1570, actuando como representante del Rey español el Archiduque Carlos. (Alfonso Ceballos-Escalera afirma equivocado que lo fue el duque de Alba). El duque de Alba agasajo a la nueva Reina y su cortejo cuando llegaron a Nimega, y su hijo extramatrimonial, el gran prior don Fernandod e Toledo, acompaño a doña Ana hasta su llegada a España. De este matrimonio habria de nacer el futuro Felipe III
Tambien en ese periodo, en 1572, acontecio uno de los mas dramaticos episodios de la Historia de Europa: la matanza de la noche de San Bartolome. En pocas horas se produjeron casi treinta mil asesinatos de hugonotes en toda Francia. Algunos autores doblegados a la Leyenda Negra propagaron, sin base documental, la especie de que Felipe II, por medio del duque de Alba, estuvo entregando cantidades ingentes de dinero al duque de Guisa, jefe de la Liga Catolica que combatia con toda dureza a los hugonotes, marcando la culminacion de esta politica la masacre iniciada el 24-8-1572, continuada en los dias siguientes, en la que dicen los cronistas que el Sena se tiño de rojo. Segun los protestantes, los responsables de estas atrocidades eran la Iglesia de Roma, la Reina de Francia y la corona de España, pero no debemos olvidar los antecedentes que permiten calificar la situacion que se daba en el reino de Francia como una autentica guerra civil; por poner un solo ejemplo, la noche de San Miguel de 1567, los catolicos refugiados en el Ayuntamiento de Nimes fueron degollados por los protestantes. Una de las victimas mas notables de la terrible masacre fue el almirante Gaspar II de Coligny, sobrino del condestable Montmorency, que se batio en San Quintin y al que se tuvo como inductor del asesinato del duque de Guisa.
Los trabajos mas serios en torno al problema religioso en Francia solamente se ponen de acuerdo en apreciar la pobreza de fuentes para estudiar estas acciones que, unicamente en Paris, provocaron alrededor de cuatro millares de muertes en pocos dias. Un autor respetable, Joseph Perez, eleva a treinta mil las victimas habidas en toda Francia entre el 25 de agosto y el 23 de octubre de 1572, y al igual que el protestante Thierry Wanegfflen, profesor de Historia Moderna, abunda en la falta de datos para, al menos, exculpar a esta soberana por falta de pruebas, no atreviendose ninguno de estos autores a señalar responsabilidad en Felipe II ni en el duque de Alba. En la misma linea, Nicola Mary Surthenland mantiene que Fernandod e Toledo presto apoyos a los catolicos franceses durante los años anteriores a la Noche de San Bartolome, pero no le imputa responsabilidades en la escision fratricida existente en la sociedad francesa de la segunda mitad del siglo XVI. Lo cierto es que, aunque a raiz de la matanza de los hugonotes, la rebelion en los Paises Bajos sufrio algunos contratiempos, el duque de Alba tambien cosecho duros fracasos. Durante el asedio de Alkmaar, los defensores cortaron los diques causando numerosas perdidas a las tropas españolas y un año despues, el 3-10-1573, la ciudad de Leiden fue tomada por los rebeldes. Las acciones militares en los Paises Bajos fueron inutiles y la situacion politica no mejoro en modo alguno. Ante este fracaso, Felipe II ordeno el retorno a España de Fernando en ese mismo año de 1573, relevandole don Luis de Requesens.
El Duque de Alba vuelve a españa con su prestigio mermado por el fracaso cosechado en los Paises Bajos, situacion que sera reforzada por la influencia de sus enemigos, encabezados por Eboli, defensor de las politicas conciliadoras y tolerantes. La situacion no era sencilla, pues, como ya sabemos, poco antes dle regresod el duque, en 1568, fallecieron el Principe Carlos y la Reina Isabel, produciendose un vacio en la Corte con su ausencia que, en cierta medida, Felipe II cubrio dando un papel protagonista a la duquesa de Alba, aunque solo fuer por la via omitiva de negarselo a la princesa de Eboli. La duquesa fue nombrada aya de las Infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, las bienamadas hijas de Felipe e Isabel de Valois, y a la temprana y desgraciada muerte de la soberana, hizo una benefica labor en el cuidado y educacion de las huerfanas, muy niñas, sobre cuyos adelantos y situacion informaba regularmente a la Reina Catalina de Medicis, abuela materna de las niñas a su cuidado.(Llanos y Torriglia (1928)). Pero en 1571, el heredero de los Alba, Fadrique, con el apoyo de su padre, se habia casado en secreto con una pariente, doña Maria de Toledo, hija de Garcia, marques de Villafranca y virreyd e Sicilia, primo del duque Fernando, contraviniendo el deseo de Felipe II e Isabel de Valois, que era que tomase por mujer a doña Magdalena de Guzman. La candidata que el monarca queria imponer a los Alba presentaba varios inconvenientes serios: de una parte, tenia ascendencia judia, lo cual, en ese momento historico, era mucho mas grave que lo habia sido en años anteriores (no debemos olvidar que el II duque de Alba y Don Fernando el Catolico compartian la misma sangre judia por sus antepsados comunes: los Enriquez). Pero mas grave aun que este problema de la ascendencia hebrea era la fama bastante ligera que tenia doña Magdalena, quien, para terminar de añadir trabas, era hermana de doña Brianda, que pasaba por amante de Escobedo.(Vease Formica (1973), p. 99 y Danvila (1900) pp 195-196 y 380-383) El caso era grave, pues el duque era sabedor de que se habia falsificado la cedual que deberia documentar la autorizacion necesaria del mismo Felipe II. Cuando, al regreso del duque y su hijo a Madrid, en 1574, se conocio lo sucedido, el Rey ordeno abrir un largo proceso que concluyo en 1579 con la condena a prision de Fadrique, confinado de nuevo en el castillod e la Mota, y el destierro en Uceda del propio duque de Alba.
Paralelamente al desarrollo de este incidente, durante toda la decada de los setenta hay momentos de mucha tension entre las facciones cortesanas que buscaban el favor real, y a traves de el, el poder. De un lado estaba el duque de Alba, que personificaba las posiciones mas duras e intransigentes, y por otro, los partidarios del principe de Eboli, que mas tarde seria sustituido por Antonio Perez. La Corte de España se convirtio en un emponzoñado mar de intrigas y pasiones abyectas en el que continuamente se producian escandalos. Muerto Eboli en 1573, su viuda se traslado a Pastrana y se instalo en el convento que con su patrocinio, habia fundado alli Santa Teresa."!La Princesa monja, yo doy la casa por deshecha¡", dicen que dijo la priora. Doña Ana mantuvo en el convento una vida rodeada de sirvientas que le atendian, algo poco acorde con el rigor que habia impuesto Santa Teresa en los conventos reformados de la orden.
Aunque el propio Rey le aconsejo que permaneciera en Pastrana, Ana volvio a la Corte, donde unio su suerte a la del hombre dle momento, Antonio perez, a la sazon en la treintena, pues habia nacido en 1540. Hijo sacrilego de Gonzalo Perez, influyente secretario del Rey Felipe, Antonio Perez desempeño un importante papel a la muerte de su padre, ya que le sucedio en su cargo. Con sus corrupciones amaso una fortuna muy notable, de la que hacia ostentacion de nuevo rico que delataba su carencia de gusto yd e refinamiento. Su caida se produjo por sus diferencias con Escobedo, secretariod e Don Juan de Austria: en 1578, escobedo fue asesinado y Perez acusado del crimen, aunque el proceso se eternizo. Interrogado y torturado en 1585, acuso al rey de haber ordenado el asesinato. En 1590 huyo a Aragon y pese a que el Rey lo persiguio, logro escapar a Francia y despues a Inglaterra. Hombre erudito y culto, publico escritos de los que hablaremos al tocar el asunto de la Leyenda Negra, no compareciendo al juicio divino hasta 1611. En cuanto a la princesa de Eboli, fue acusada de actuar como su complice en la muerte de Escobedo ys e la recluyo para el restod e sus dias en los castillos de Santorcaz y Pastrana, donde fallecio muchos años despues, en 1592.
La situacion internacional se deterioraba por todos los frentes, haciendo casi imposible cualquier actuacion que emprendiese Felipe II: aparte dele stancado problema de los Paises Bajos y del luteranismo extendiendose por toda Europa, España se encontraba de nuevo en conflicto con Francia, dond ele calvinista Enrique de Borbon gano la guerra civil, aunque, eso si, acepto el catolicismo haciendo realidad el principio de que "Paris bien vale una misa". El enfrentamiento contra Inglaterra de isabel I era total, puesto que la Reina Virgen apoyaba a los protestantes en los Paises Bajos y a los calvinistas franceses y atacaba con actos de pirateria el comercio entre Sevilla y America, sin que el embajador Bernardinod e Velasco, brillante colaborador de Alba en los Paises Bajos, alcanzase nada positivo por el camino diplomatico.
La estrepitosa caida en desgracia de la faccion de Antonio Perez y la princesa de Eboli supone un giro de la situacion politica a partir de 1579 que favorece al duque de Alba, rehabilitado, aunque fuera parcialmente, al año siguiente, cuando Felipe II tiene que tomar las armas para ceñirse la corona de Portugal, que le correspondia por derecho de sangre, al quedar vacante tras la muerte sin herederos de su sobrino, el Rey Don Sebastian, lo que daba a Felipe II, el pariente mas cercano del monarca difunto, las posesiones del imperio lusitano.
El monarca español preciso otra vez de los servicios del duque para neutralizar militarmente las pretensiones del prior de Crato, don Antonio, que se consideraba heredero de la corona portuguesa. Por ello le mando recado preguntandole si estaba dispuesto a servirle en esta nueva campaña, respondiendo Alba que jamas habia mirado a su salud en lo tocante al servicio de Su Majestad. Estando aun confinado en Uceda, el monarca le encargo dirigir la conquista de Portugal, y acepto la comision diciendo a Felipe II: "Sois el unico monarca de la tierra que sacais de la prision a un general para daros otra corona". El excelente politico y habil guerrero era igualmente orgulloso, tanto que solo el propio Felipe II pudo someterlo. Dada la urgencia de la situacion, recibio la orden de ponerse al mando de las tropas sin pasar a saludar al Rey, por lo que el encuentro entre el duque y su señor se produjo ya en la frontera. Felipe II, sin que mediase peticion para ello por parte de Fernando, decidio devolver la libertad al duque de Huescar, Fadrique, para que pudiese unirse a su padre en la nueva campaña, sellandose asi una nueva alianza de la Casa de Alba con la Corona.
Pese a toda la severidad que mostro el monarca en este grave trance, Fernando acometio la empresa con su proverbial eficacia: consiguio la victoria frente al ejercito del general Diego de Meneses y entro triunfante en Lisboa, despejando el camino para la llegada de Feliep II. Obtuvo en recompensa el titulo de condestable de Portugal.
Como siempre ocurrio en su vida, no solo se tuvo que ocupar de los problemas y actuaciones extrictamente militares, sino que ademas iba efectuando labores propias de mayordomo y aposentador, preparando los caminos de su señor, y tenemos constancia de que en febrero de 1580, hace llamar al ingeniero Antonelli, despacha con Juand e Herrera y en mayo, informa de como el mencionado Juan de Herrera y terzio, habian ido a Cintra para acabar ciertas obras en los palacios que habria de ocupar Felipe II cuando acudiese a coronarse en su nuevo reino, culminacion de la tan ansiada reunificacion peninsular que aunque efimera, es uno de los grandes triunfos que adornan la hoja de servicios de Fernandod e Toledo. Cuando, en esos meses, Argote de Molina nos describe la galeria de retratos del palacio de El Pardo, certifica, junto a las imagenes que representan a la Familia Real, la presencia del oleo de Tiziano que representa al duque de Alba. El favor real se mostraba de formas muy diversas en aquellos tiempos.
La Duquesa de Alba, mientras su marido padecia la enfermedad que terminaria con su vida, asistia a Santa Teresa en su hora postreras, que transcurrio en el conventod e Alba. Teresa, mujer de reconodida eficacia, no habia dejado de aceptar ayudas de cualquier personaje que se las brindara, y en 1569 fundo sendos conventos de carmelitas, masculino y femenino, en Pastrana, merced a la proteccion de la princesa de Eboli, lo cual no fue obice para que en 1571 fundara el convento de la Anunciacion, en Alba de Tormes, financiado por don Francisco Velazquez, contador del duque de Alba, y su esposa, Teresa. En el convento quedo la santa, gravemente enferma, el 20 de septiembre de 1582 y consciente de su gravedad, confeso el 2 de octubre, por la mañana. El dia 3 recibio el Viatico y la Extremauncion, y expiro a las nueve de la noche del 4 de octubre.(A la izquierda de la nave se encuentra el primer sepulcro de la santa, en el que estuvo su cuerpo desde 1582 a 1760. El capitulo de los Carmelitas Descalzos, en 1585, decidio trasladarlo a Avila, y encomendo esta tarea al padre Gregorio Nacianceno. El 24-11-1585 se traslada el cuerpo a Avila, y dice una cronica: "Con el fin de dejar algun consuelo a la Comunidad de Alba, por el tesoro que se llevaban, el dicho Padre Gregorio, en cumplimiento de lo ordenado por el Capitulo, corto a la Madre el brazo izquierdo y se lo dejo a las religiosas". El cuerpo fue venerado en Avila durante nueve meses, pues el Papa Sixto V dio orden de que fuera sepultado de nuevo en Alba de Tormes, produciendose el regreso en 1586.)
Justamente en el momentod el fallecimientod e Teresa de Jesus se produjo la puesta en vigor de la reforma del calendario que regia en el mundo catolico; el nuevo calendario recibio el nombre de Gregoriano por ser su impulsor Gregorio XIII.(Se adopto inmediatamente en los paises catolicos, pero en los protestantes, ortodoxos e infieles el calendario no se implanto hasta varios años o siglos despues.) Tras el jueves 4-10-1582, de acuerdo con lo ordenado, amanecio el 15-10. curiosa situacion que explica que la santa fuera sepultada diez dias depues de su fallecimiento, auqneu su cuerpo fuese depositado en el mausoleo al dia siguiente de su obito.
En Portugal donde agonizaba el duque Fernando, se siguio la misma pauta, por lo que, cuando le sobrevino el fallecimiento, ya regia la nueva cronologia.
No se sabe a punto cierto cual fue el ultimo mal que ataco al duque y lo llevo al sepulcro, pero sabemos que debia ser un problema digestivo, acompañado de incoercibles diarreas, prescribiendosele que se nutriese de una nodriza.(No era este un tratamiento infrecuente en la epoca, pues nos queda constancia de que el marques de los Velez tambien uso una nodriza en 1578, al enfermar de cancer de estomago, que se achaco al disgusto que le genero su desgraciada intervencion en el asesinatod e Escobedo), de lo que el mismo hizo mencion con ironia, comentando que habia regresado a la primera infancia. Su ultimo confesor fray Luis de Granada, cuyas obras completas fueron editadas, gracias a la munificencia ducal, en catorce volumenes que vieron la luz en los Paises Bajos, con correcciones y comentarios de Arias Montano. El propio fray Luis escribio una carta de pesame a la duquesa en la que el daba cuenta de la resignacion cristiana que presidio el transito de don Fernando y le aseguraba que no era facil que la Providencia le hubiese deparado un marido mejor. Pese a ello, un manuscrito lusitano conservado en la Biblioteca Nacional de Lisboa pone en boca de un soldado castellano destacado en Portugal el aserto de que le hubiese gustado fallecer en esos momentos porque, atareadisimos como estarian todos los demonios de Lucifer en celebrar la llegada del duque de Alba a su reino, no habian de ocuparse de el.
Hay frases que definen a sus autores. Por ejemplo, este interesante texto escrito por el duque a su hijo Hernando, cuando este fue nombrado gobernador de Cataluña, en la que se explicitan varias de las claves de su personalidad.
Lo primero y ante todo, debes dejar a un lado tu propia voluntad. Cuando quieras relajarte no podras ceder a esa inclinacion, por el contrario deberas tomarte a pecho tu trabajo...Si aceptaste este encargo para llevar una vida tranquila te has equivocado y ofendes a Dios y al Rey que te nombraron. Tambien perjudicas tu propio honor y Dios no te asistira y te castigara si te desvias del camino recto.
En 1576, El Rey Don Sebastian de Portugal, entregado a sus insanos deseos de gloria, y ante las juiciosas pegas que le iba alegando el duque Fernando, le espeto:
-¿De que color es el miedo?
A lo que el Alba respondio:
Del de la prudencia
Al autor de este libro le preguntaron mientras lo redactaba si creia que este personaje tan controvertido que el Gran Duque de Alba habia sido feliz. Al margen de que resulte practicamente imposible contestar esta pregunta sin ser el interesado, por los dtos de su extensa cronica vital podemos intuir una aproximacion a la cuestion planteada. Habia sido feliz, desde luego, en su matrimonio con doña Maria Enriquez, con la que tuvo cuatro hijos y una hija. En el restod e su existencia, bien trabajada y que le habia reportado muy pocas de las satisfacciones que gratifican a los hombres normales, le quedo el convencimiento de haber cumplido con su deber, de haber estado en su puesto cuando se le requirio y de haber puesto al servicio de su Dios y de sus señores naturales, Carlos V y Felipe II, sus saberes y actitudes con entera lealtad, y en muchas ocasiones con señalados triunfos. Que los triunfos no rindiesen a su vez cuantos beneficios hubiese sido de desear no se le puede achacar a su responsabilidad. Que adopto decisiones duras, incluso crueles, nadie lo pondra an duda; que le quitaron la tranquilidad y le mantuvieron en vigilia en muchas ocasiones, el mismo lo reconocio. Que no siempre acerto, a la vista queda, mas nadie puede acusarle de negligencia, ineptitud, cobardia o falta de honestidad. Como premio de los muchos servicios rendidos a los monarcas no percibio grandes recompensas, mientras que son evidentes los sinsabores que le reportaron.(Depositados poco despues de su fallecimiento en el convento de San Leonardo, cercano a Alba de Tormes, a la espera d eque finalizasen las obras de la iglesia salmantina de San esteban, los restos mortales del III Duque de Alba no descansaron definitivamente hasta 1983, año en que se efectuo el traslado laragamente demorado. Rindiendo honores unidades del ejercito de Tierra y de la legion y custodiados por la Guardia Municipal, los duques Cayetana y Jesus estuvieron acompañados por vrios de sus hijos, junto a los que se encontraban la duquesa de Montellano, doña Macarena y doña Reyes Teba, el marques de Ardales y Lord Strathmore. Asistieron bajo mazas el gobernador civil, el alcalde, el presidente de la Diputacion, el capitan general y el obispod e la diocesis. El mausoleo renacentista, en marmol verde y blanco, con su busto en bronce y cimado por su blason, acogio los despojos documentados con las menciones del Pontifice y del monarca reinantes, las de las autoridades civiles, militares y eclesiasticas y la titular del ducado, asi como unas cuartetas de Lope a la memoria del homenajeado.)
Pueden servir para finalizar este capitulo unas palabras escritas hacia 1582 por el futuro Emperador Maximilianod e Mexico, a raiz de su visita a España, siendo solamente un Archiduque Austriaco segundon, y antes de su matrimonio con Carlota de Belgica, que le llevaria a adoptar posturas liberales que le eran ajenas en el momento de redactar este texto:
!Pobre Alba¡ Porque fuiste inquebrantablemente fiel a la voluntad de tu señor, porque supieste como aplicar las leyes fundamentales del gobierno con mano dura y cargaste sobre ti lo dificil de la tarea, por todo eso pesa sobre ti la maldicion de la posteridad; pero es una maldicion impuesta por plumas enemigas que la epoca moderna repite maquinalmente. Una maldicion ante la que un alma fuerte y consciente como la tuya sonrie invulnerable. Alba es un monstruo protestante, apropiado conj acierto para tragedias que rebosan libertad, y nosotros, los catolicos, tenemos la noble gallardia de añadirnos al aplauso y a los silbidos, segun disponga el buen tono entre nuestros enemigos...y aun entonces vacilaremos en aceptar estas confesiones rectas, afirmando con un encogimiento de hombros que habran sido escritas por jesuitas de frac o ultramontanos camuflados. Pero contra la moda se lucha en vano, y sobre todo, contra la moda asistida de la ignorancia.
Como es de todos sabido, el recuerdo del III Duque de Alba en los Paises Bajos y Belgica es nefasto, subsistiendo la constumbre de austar a los niños con su presencia, como si de algun ogro o del popular "coco" se tratase; se conservan grabados en los que se representa a Alba como devorador de niños, al igual que numerosas canciones se refierren a el en terminos terribles:
Entonces llego el duque de Alba, asesino,
como un leon cruel y muy fiero
Fue muy perjudicial para este pais
porque consideraba a todo el pueblo rebelde
Terrible fue su vida
Como un diablo con apariencia humana
lo que el cometio
lo recordaran los Paises Bajos
Desgraciadamente, el duque se integra en la Leyenda Negra, cuyo origen puede fecharse en 1567, año de la aparicion de la obra de Reinaldo Gonzalez Montes (Montano) Artes de la Inquisicion española, que en los dos años siguientes ya era traducida al ingles, al frances, al aleman y al holandes. Al nacimientod e esta leyenda asistieron como parteras interesadas Guillermod e Orange, que publico en 1581 su famosa Apologia, y Antonio Perez, que financiado por Isabel I de Inglaterra, dio a la imprenta sus Relaciones, en 1596. Como dice Julian Juderias, "los propagandistas de la leyenda Negara fueron un principe traidor a su señor, de conducta no muy recomendable moralmente y que tomo la insurreccion de los Paises Bajos como medio de crearse una gran posicion politica, y un funcionario mas traidor aun y de conducta moral menos recomendable todavia". La Leyenda Negra consiguio enturbiar la fama de Felipe II, del duque de Alba y de España toda durante siglos.
Entre la abundante literatura que siguio este camino recordamos el libelo Diogenes, de 1581 y un titulod e un siglo despues, que vio la luz en Amsterdam en 1673, debido a Saint-Real, titulado Don Carlos, novela historica, en el que se achaca a Alba el deseo de buscar la ruina de Isabeld e Valois y del Principe. Finalizando el siglo de las Luces, en 1788, Friedrich Schiller, que no sabia español, publico su obra Historia del levantamientod e los Paises Bajos contra la dominacion española, para cuya redaccion utilizo fuentes holandesas, inglesas y alemanas, y sobre todo, la Historia del despotismo y de las horribles crueldades de Felipe II, obra de Luis Esteban Mercier que se habia publicado dos años antes. La delirante vision del Don Carlos de Schiller aun esta viva en personas presuntamente cultas de todo el orbe, y sus patrañas, junto a las de Van Meteren y el cancionero folclorico neerlandes, sirvieron al belga Carlos de Coster para narrar las aventuraas de Hill Ulenspiegel, combatiente contra la opresion de los españoles y del catolicismo. La mayoria de los autores decimononicos juzgan al duque muy severamente, como el estadounidense John Motley, que dice que tenia "monstruosos defectos y ninguna buena cualidad", y lo tacha de avaro, taimado, cruel, vengativo y sanguinario, pero no debemos olvidar que en esa centuria se produjo un movimiento de exacerbado anticatolicismo en Europa; al independizarse Belgica, este sentimiento unio las memorias de Felipe II y el duque de Alba y en general, todo lo español, con la Iglesia catolica y la Inquisicion. En 1876, el proceso se agudizaba, culminando las conmemoraciones del tricentenario de la pacificacion de Gante con manifestaciones anticlericales, que era tanto como decir antiespañolas. Ya en la segunda mitad del siglo XX, Louis Paul Boon alcanza un enorme exito con su novela Het Geuzen bock (El libro de los mendigos), en el que se dice que "el imio duque y la bestial Inquisicion" convirtieron su pais en un matadero.
En España, la situacion es contradictoria, sobre todo desde el siglo XIX, cuando los liberales de nuestros pagos se sumaron al coro de descalificaciones contra Felipe II y todo lo que guardase relacion con el, y solo citaremos a un autor de tanta difusion como Pompeyo Gener, el cual escribe: "Felipe II y el duque de Alba. Dos personas distintas y una sola conciencia negra. Los dos reunidos semejanse a la feroz estatua de Siva". Refiriendose concretamente a Alba, Gener continua describiendolo blandiendo una espada de verdugo con una mano y teniendo en la otra la llama del Santo Oficio, acusandole de padecer "furor homicida" y afirmando que su temperamento le impelia a la matanza "al por mayor", asi como que "acuchillaba en masa y arcabuceaba por pelotones". Mientras que los autores tenidos como liberales se manifestaban en estos terminos, los elementos mas conservadores mantenian la vision santificadora del monarca catolico y de su mas destacado servidor, el Gran Duque de Alba.
Por fortuna, aunque timidamente, comienza a abrirse paso entre los investigadores una vision mas ecuanime de la figura del duque. Gustaaf Janssens, doctor en Filosofia y letras y archivero del palacio Real de Bruselas, publico en 1993 un pequeño trabajo titulado Don Fernando Alvarez de Toledo, III Duque de Alba y los Paises Bajos, editado por el ministerio belga de la comunidad flamenca. El autor, especialista en el asunto, amparado en un fuerte aparato bibliografico y en investigaciones propias de primera mano, llega a la conclusion de quen la cifra que habitualmente se maneja de 18600 penas de muerte impuestas y ejecutadas por el Tribunald e la Sangre bajo la inspiracion del duque no tiene ningun fundamenteo, y solo puede resultar de la suma de todas las penas impuestas por este organo: algo mas de un millar de penas capitales, mas las pecuniarias, las de destierro y extrañamiento. Este autor escribio: "El Duque de Alba ya ha dejado de ser el coco nacional".
Pero no han sido los historiadores los que mas han difundido las mentiras de la Leyenda Negra, sino los creadores literarios y artisticos. Sirvan de ejemplo la obertura de Egmont, de Beethoven, a quien en 1808 se le encargo musicar un texto de Goethe. El compositor se identifica con la lucha contra la tirania-el, que escribio la sinfonia Heroica en honor de Napoleon- y la partitura se estreno en 1810, homenaje al conde de Egmont, presentado como un heroe que lucha contra España por la independencia de su pais. Las amenazas contra el heroe se manifiestan en una zarabanda, danza representativa de lo español y por tanto, del antagonista, el duque de Alba.
Poco importaba en la campaña que los argumentos empleados fuesen totalmente falsos. A las criticas acerca de las licencias historicas que se permitio, Goethe respondia que algo debia quedar a los poetas al margen de repetir lo que decian los historiadores, mientras que Verdi escribia que en su Don Carlo nada es creible: ni el Principe era tan noble, ni la Reina Isabel estuvo enamorada de el, ni el marques de Poza habia existido...No importaba tanto que, ademas, apareciera en escena algun fantasma.
Casi desconocida es la opera El duque de Alba, de Donizetti; la dejo inacabada al morir en 1848 y un sobrino quedo en poder de los manuscritos con las diferentes versiones. En 1881 se inicia un debate en la prensa italiana acerca de la conveniencia de poner en pie la obra, encargandose de culminarla a su discipulo Matteo Salvi, que compuso algunas paginas, como la romanza Angelo casto e bel, atribuida en numerosas ocasiones a Donizetti. La opera se estreno finalmente en 1882 (En el teatro Apollo de Roma, el 22-3-1882, con la soprano Abigaille Bruschi-Chiatti, el baritono Giraldoni y el tenor Julian Gayarre, cuya interpretacion de Marcelo, le dio uno de sus mayores exitos. Se represento hasta 1887, pero desapareciod e los carteles, no representandose de nuevo hasta 1951, como concierto, en Roma y en 1959 se reconstruyo, bajo la direccion escenica de Visconti, reincorporanole el aria Ange si pur, que Donizetti habia llevado ala Favorita)
Psando de la musica a la pintura se pueden citar multitud de ejemplos en los que esta presente el Gran Duque de Alba, empezando por la representacion que el Greco hizo del martirio de San Mauricio, mencionada al principio de este capitulo. No entramos en el estudio de sus retratos por Tiziano, Antonio Moro, Pierre Pourbus o Key, que junto con el busto de Leoni, nos dan cabal idea de su aspecto fisico. Hay una obra de Alonso Sanchez Coello, fechada en 1596, cuando ya hacia bastantes años que habia fallecido el duque, que es muy curiosa; nos estmos refiriendo al cuadro El banquete de los monarcas, en el museo Narodowe, de Varsovia, en el que, de manera atemporal, Fernando aparece junto a Carlos I y la Emperatriz Isabel, Felipe II y sus dos ultimas esposas, el Archiduque Ernesto, Alejandro Farnesio y don Juan de Austria. El cuadro es una alegoria de la designacion como soberanos de los Paises Bajos de la Infanta Isabel Clara Eugenia y el Archiduque Alberto y es una prueba mas de los lazos de Fernandod e Toledo con la Familia real.
Hay otros muchos ejemplos pictoricos en los que, aunque no sea el protagonista, aparece don Fernando. En la catedral de Gante se conserva un cuadro de Frans Pourbus el Viejo, Jesus y los doctores, en el que se reconoce a varios personajes de relieve de la fecha en que se pinto, 1571: Carlos V, Felipe II, el Cardenal Granvela, Calvino, y junto a ellos, el duque de Alba y su hijo natural homonimo Fernando.
La Reina Isabel II de Gran Bretaña es propietaria del cuadro de Brueghel el Viejo titulado La Matanza de los inocentes, que habitualmente se encuentra en Hampton Court, cuya realizacion se fecha hacia 1564, representando, originalmente, el saqueo de una aldea, y en momento posterior- de imposible determinacion- se repinto como la exterminacion infantil ordenada por Herodes, retocando tambien la cabeza de unod e los verdugos para darle las facciones del duque Fernando. El cuadro, robado por las tropas suecas en Praga, paso a las colecciones de la reina Cristina de Suecia, comprandolo finalmente Carlos II de Inglaterra en el siglo XVII. Conocemos varias versiones de la obra, una de ellas tambien propiedad de la Reina inglesa, atribuida a veces a Brueghel el Joven. En el Kunsthistorisches Museum de Viena se conserva una copia antigua, en la que se reproducen igualmente los rasgos de Alba, por lo que es evidente que nos encontramos ante un exito de la propaganda contraria al duque, al identificar a Fernando con el comandante de las fuerzas que ejecutan la matanza de los recien nacidos, ordenada por Herodes segun el relato evangelico, que el pintor traslada a su tierra natal, en plena ocupacion por las tropas del Reyd e España.
En lalinea de exaltacion de valores liberales, señalamos dos cuadros historicistas del siglo XIX, de sendos artistas franceses: el primero de Charles-Henri Pille (1844-1897), de 1865, y titulado Juan Federico, Elector de Sajonia, en el momento en que el duque de Alba le anuncia su condena a muerte; el segundo, de Pierre-Antoine Labouchere (1807-1873), de 1855, representa a Carlos V y el duque de Alba en la batalla de M¨hlberg. Un buen ejemplod e la eficacia propagandistica contraria a la memoria del duque lo ofrece el pintor belga decimononico Louis Gallait, cuya composicion El juramento de Vargas ante el duque de Alba representa al presidente del Tribunal de la Sangre jurando ante el duque no tener conmiseracion con los herejes. Se reprodujo al oleo y acuarela, en diferentes formatos que se reparten por toda Europa, desde Bruselas a Manchester. Diferente, ideologicamente, es el tratamiento que hizo Jean-Auguste-Dominique Ingres, que represento en varias ocasione en sus obras la figura del duque: una, ejecutada entre 1815 y 1819, lo situa en la iglesia de Santa Gudula de Bruselas. Otra, mas importante para la iconoprosopografia (Estudio de los personajes a traves de su imagen y los emblemas e insignias que ostentan) del personaje, es un boceto que representa la recepcion del estoque y el sombrero bendecidos por su Santidad con ocasiond e remitir Pio V a don Fernando la Rosa de Oro. Esta obra, seguramente preparatoria de otra que no llego a ejecutarse, encargo del XV duque, coincidente en Roma con el artista, se conserva en el museo de Montauban, adonde llego despues de la Segunda Guerra Mundial. Antes habia pertenecido a Hermann Goering y a Edgar Manet.
Citaremos como ultimo ejemplo en el campod e la pintura la obra de Jose Uria y uria, fechada en 1881, El Principe Don Carlos y el duque de Alba, que reconstruye el episodio del ataque perpetrado en 1566 por el Principe contra el duque al conocer la designacion de este para ir a los Paises Bajos. El lienzo, propiedad del museo del Prado, se encuentra depositado en la Universidad Complutense de Madrid.
Frente a los tintes sombrios de la Leyenda Negra, la memoria del duque de Alba se conserva en los ambitos castrenses españoles con mas cordialidad. En 1943 se decidio dar nombres a los tercios de la Legion española, buscandose entre los de aquellos capitanes que mandaron los Tercios de Flandes: Gran Capitan, Juan de Austria y Duque de Alba,(Posteriormente se creo el Alejandro Farnesio) que luce en su guion las armas heraldicas de los Toledo y que ha participado en innumerables acciones de guerra, mantenimiento de paz y ayuda humanitaria, desde la Guerra de Africa de principios del siglo XX, la revoluciond e Asturias de 1934 y la Guerra Civil, a la campaña de Ifni-Sahara y la operacion Alfa-Bravo, ostentando numerosas condecoraciones ganadas en estos conflictos; la ultima accion notable en que participo fue el desalojo de las tropas marroquies que habian invadido la isla de Perejil en verano de 2002. Su presencia en las procesiones de Semana Santa en diferentes puntos de España goza de gran popularidad. Fueron precisamente hombres de esta unidad quienes portaron a hombros los restos de don Fernando en la primavera de 1983, cuando se trasladaron al templo salmantino de San esteban, al cumplir su ultima voluntad.
Si es logico que perdure hasta nuestros dias un recuerdo destacado de Fernando Alvarez de Toledo en el mundo militar, no lo era menos en el ambito cultural, en el que tiene merecido prestigio el Instituto de Investigaciones y Estudios Abulenses Garan Duque de Alba que fometa estas actividades concediendo premios y becas.
Pero el nombre del duque de Alba pervive en otros muchos puntos. En la toponimia urbana española reseñamos numerosas localidaddes, desde Madrid, Avila y Granada, hasta Zaragoza y Cartagena, pasando por Villarrobledo, Majadahonda, Argamasilla de Alba o San Lorenzo de El Escorial, en las que hay calles, paseos y plazas consagradas a su memjoria; en Roma existe un hotel que se llama Duca d'Alba, que mantiene viva su memoria en la Ciudad Eterna, en la que entro imponiendo su voluntad al mismisimo Papa.
En otro orden de cosas, recordamos que por la expresion "duque de Alba", segun el Diccionario de la real Academia Española, se entiende el conjunto de pilotes sujetos por un zuncho de hierro o de otra manera que se clavan en el fondo del mar en puertos y ensenadas y sirven de norayes. Es decir, un caballete de amarre. Su origen no esta claro, naciendo probablemente del neerlandes duiken ("sumergir", "zambullir"), que en aleman es ducken y en ingles to duck.(En frances se dice duc d'albe, en ingles dolphin, y en aleman, Dückdalbe (o menos comun, Duckdalbe), utilizandose generalmente en plural: Dückdalben. Existe tambien la forma abreviada Dalbe o Dalben. El origen del termino pudiera venir del neerlandes dukdalf, que tiene el mismo significado) Pero tambien se quiere ver un recuerdo de los ahorcados en la represeion.
Por ultimo, como prueba de las resonancias que Alba tiene en cuanto a lo escelente, recordemos que ciertos productos amparan su prestigio en el del nombre del Gran Duque de Alba, y entre ellos destaca el brandy mundialmente conocido y apreciado bajo esta denominacion.(Igualmente se comercializa un licor bajo el nombre de Crema de Alba, una mezcla de ingredientes aromaticos, chocolate, vainilla y brandy)
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Caballerizo mayor de S.M. Francisco Alvarez De Toledo Y Pimentel y Mencia Avalos y




Esposo Caballerizo mayor de S.M. Francisco Alvarez De Toledo Y Pimentel

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 


              Padre: VII Conde De Oropesa Duarte Fernando Alvarez De Toledo Portugal Y Pimentel 7073
              Madre: VI Condesa De Alcaudete Ana Monica Pimentel Y Fernández De Córdova 325,7074


         Matrimonio: 

       Otro cónyuge: Ana Pimentel Enriquez y

       Otro cónyuge: Dama de la reina Maria Luisa de Orleans Maria Andrea Guzman y




Esposa Mencia Avalos y

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



Hijos
1 M Juan Alvarez De Toledo Y Avalos

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



2 F Maria Regina Alvarez De Toledo Y Avalos

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 




Notas generales (Esposo)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.757
Caso 1º con una hija del Marques de Priego con sucesion


Notas generales (Esposa)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.757
Este casamiento estuvo oculto algun tiempo, motivo de muchos escandalos
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Caballerizo mayor de S.M. Francisco Alvarez De Toledo Y Pimentel y Ana Pimentel Enriquez y




Esposo Caballerizo mayor de S.M. Francisco Alvarez De Toledo Y Pimentel

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 


              Padre: VII Conde De Oropesa Duarte Fernando Alvarez De Toledo Portugal Y Pimentel 7073
              Madre: VI Condesa De Alcaudete Ana Monica Pimentel Y Fernández De Córdova 325,7074


         Matrimonio: 

       Otro cónyuge: Mencia Avalos y

       Otro cónyuge: Dama de la reina Maria Luisa de Orleans Maria Andrea Guzman y




Esposa Ana Pimentel Enriquez y

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



Hijos

Notas generales (Esposo)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.757
Caso 1º con una hija del Marques de Priego con sucesion


Notas generales (Esposa)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.757
Caso con su primo hermano, murio de repente
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Caballerizo mayor de S.M. Francisco Alvarez De Toledo Y Pimentel y Dama de la reina Maria Luisa de Orleans Maria Andrea Guzman y




Esposo Caballerizo mayor de S.M. Francisco Alvarez De Toledo Y Pimentel

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 


              Padre: VII Conde De Oropesa Duarte Fernando Alvarez De Toledo Portugal Y Pimentel 7073
              Madre: VI Condesa De Alcaudete Ana Monica Pimentel Y Fernández De Córdova 325,7074


         Matrimonio: 

       Otro cónyuge: Mencia Avalos y

       Otro cónyuge: Ana Pimentel Enriquez y




Esposa Dama de la reina Maria Luisa de Orleans Maria Andrea Guzman y

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



Hijos

Notas generales (Esposo)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.757
Caso 1º con una hija del Marques de Priego con sucesion


Notas generales (Esposa)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.757
Hija del marques de Ayamonte
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II Duque De Florencia Cosme I El Grande Médicis Y Salviati y Leonor Alvarez De Toledo Y Pimentel




Esposo II Duque De Florencia Cosme I El Grande Médicis Y Salviati 3315,3316,3317

               Nac.: 11 Jun 1519
            Bautizo: 
          Defunción: 21 Abr 1574
          Sepultado: 


              Padre: Capitan general de Inglaterra Juan III El Invencible Médicis Y Sforza 3318
              Madre: María Salviati Y Medicis 352


         Matrimonio: 29 Mar 1539

       Otro cónyuge: Leonor Albizzi Y

       Otro cónyuge: Camila Martelli Y 3319




Esposa Leonor Alvarez De Toledo Y Pimentel 3315,3320,3321

               Nac.: 1522
            Bautizo: 
          Defunción: 18 Dic 1562 - La Marenne
          Sepultado: 


              Padre: Virrey De Napoles Pedro Alvarez De Toledo Y Viedma 1870,3315,7289
              Madre: II Marquesa De Villafranca Juana Pimentel Y Osorio 7290,7291,7292





Hijos
1 M II Gran Duque De Toscana Francisco I Maria Médicis Y Alvarez De Toledo 3546,7434,7435,7436

               Nac.: 25 Mar 1541 - Florencia
            Bautizo: 
          Defunción: 19 Oct 1587 - Florencia
 Causa de la muerte: ASESINADo
          Sepultado: 
            Cónyuge: Blanca Capello Y
            Cónyuge: Archiduquesa De Austria Juana Austria Y Jagellon 3546,7434,7437,7438
               Matr: 15 Dic 1565 - Florencia



2 F Isabel Médicis Y Alvarez De Toledo 7437

               Nac.: 1542
            Bautizo: 
          Defunción: 1576
          Sepultado: 
            Cónyuge: I Duque de Brachano Pablo Giordano Orsini Y 482



3 M Cardenal Juan Médicis Y Alvarez De Toledo 482

               Nac.: 1543
            Bautizo: 
          Defunción: 1562
          Sepultado: 



4 M García Médicis Y Alvarez De Toledo

               Nac.: 1547
            Bautizo: 
          Defunción: 1562
          Sepultado: 



5 M III Gran Duque De Toscana Fernando I Médicis Y Alvarez De Toledo 3546,7439,7440

               Nac.: 30 Jul 1549
            Bautizo: 
          Defunción: 22 Feb 1608
          Sepultado: 
            Cónyuge: Cristina Lorena Y Francia 3546,7441
               Matr: 3 May 1589. (Casamiento)



6 M Caballero del Toyson Pedro Médicis Y Alvarez De Toledo 7100

               Nac.: 1554
            Bautizo: 
          Defunción: 1604
          Sepultado: 
            Cónyuge: Leonor Alvarez De Toledo Y 7101
            Cónyuge: N. N.



7 F Maria Médicis Y Alvarez De Toledo

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 



8 F Dionisia Médicis YAlvarez de Toledo

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 
            Cónyuge: Duque de Modena Cesar N.



9 F Lucrecia Médicis Y 7442

               Nac.: 1543
            Bautizo: 
          Defunción: 1562
          Sepultado: 
            Cónyuge: Duque De Ferrara Alfonso II Este Y Francia 3321,7443




Notas generales (Esposo)

Gran Duque de Toscana

Duque de Florencia

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.46
LES DYNASTIES D'EUROPE-Jiri Louda-Michael Maclagan: TABLA 127
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.481
Gran Duque de Toscana por donde proceden los principes y los reyes de Francia
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.482
Gran duque de Toscana y Florencia año 1569, gran maestre de la orden de San Esteban, señor de las islas del Chillo y de otros estados, que abarcaban 20 ciudades, tres arzobispados, dos universidades, 20 fortificaciones reales y mas de un millon de vasallos
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 951
Gran duque de Toscana y Florencia, de quien proceden los de Urbino, reyes de Francia

Côme Ier de Médicis (1519-1574)
Duc de Florence, puis Grand-Duc de Toscane
Chevalier de la Toison d'Or <../../Armoriaux/Toison/index.html> en 1546 (brevet n°195)


Notas generales (Esposa)

Los Alvarez de Toledo-Nobleza viva. Pág.46
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.481 y 482 y 952
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V Duque De Arcos Francisco Ponce De Leon Y y Victoria Alvarez De Toledo y Ponce de Leon




Esposo V Duque De Arcos Francisco Ponce De Leon Y 4315,4464,7030,7031

               Nac.: 20 Ago 1632
            Bautizo: 
          Defunción: 1673
          Sepultado: 


              Padre: IV Duque De Arcos Rodrigo Ponce De León Y Toledo 4448,4449
              Madre: Ana Francisca Fernandez De Cordova Y Cardona 4315,4450


         Matrimonio: 

       Otro cónyuge: II Marquesa de Mancera Juliana Teresa Portocarrero Y Meneses 7023,7444,7445

       Otro cónyuge: Juana Alvarez De Toledo Y Velasco 7313,7314,7315 - 1654




Esposa Victoria Alvarez De Toledo y Ponce de Leon 7029

               Nac.: 
            Bautizo: 
          Defunción: 
          Sepultado: 


              Padre: I Marques De Villanueva de Valdueza Fadrique Alvarez De Toledo Osorio Y Mendoza 7006,7007,7008
              Madre: Elvira Ponce De León Y Toledo 7009,7010,7011





Hijos

Notas generales (Esposo)

RESEÑA GENEALOGICA SOBRE LA CASA BUTRON MUJICA ETC.- Antonio Perez de Azag ra y Aguirre- Pág.95
5º Duque de Arcos
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.750
IX Marques de Sahara, V conde de Casares y V de Bailen, grande de España
Murio sin sucesion
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 951
ENDIKA DE MOGROVEJO, TOMO XXX (XV), Pag. 392
No dejo sucesion
Marques de Zahara y de Villagarcia, Conde de Bailen y de Casares


Notas generales (Esposa)

GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag.750
GENEALOGIA DEL SOLAR DE GUZMAN. Canuto Merino Gayubas. 2001. Pag. 950
ENDIKA DE MOGROVEJO, TOMO XXX (XV), Pag. 392
Caso con su primo hermano




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